101 cosas que amo de Italia

101 cosas que amo de Italia

Esta es una lista poética que escribí para Italia sobre todas las cosas que me gustan de ella. Seguramente peque de romántica hasta la náusea e incluso roce muy fuerte en el cliché, pero no me importa. Italia tiene algo inexplicable, esa magia especial que sin embargo es una magia platónica, a veces difícil de hacer coincidir con la realidad. Es el prototipo que traemos en la cabeza el que no concuerda con la materialidad física; que es casi lo mismo que sucede con todas las demás cosas en la vida, pero con Italia es distinto porque muchos de nosotros la tenemos un poco en los genes, en algún rincón dormido de nuestra memoria ancestral, y tal vez por eso la visitamos esperando de ella más de lo que nos puede dar. Y cuando nos decepciona nos enojamos, y no entendemos cómo Nápoles nos pareció un lugar tan decadente y sucio, si nosotros íbamos con la imagen de pintorescas callejuelas empedradas en la mente y al final resultó ser todo tan caótico y ruidoso. Pero nada de eso importa porque al final yo siempre amo Italia, al final siempre termino amando todo de ella. La amo tal cual es con sus contradicciones, con todas sus imperfecciones.

Cosas que amo de Italia (18)

Cosas que amo de Italia (13)

Cosas que amo de Italia (11)

Cosas que amo de Italia (12)

Cosas que amo de Italia (5)

Cosas que amo de Italia (7)

Cosas que amo de Italia (6)

Cosas que amo de Italia (14)

Amo Sicilia. Me gustan los sicilianos y su inmediatez.
Las casitas entre las montañas. La bruma sobre las montañas. Las montañas.
Que “alma” en italiano se diga anima.
Los pueblitos.
La arquitectura románica.
Trieste, tan ajena a Italia.
Venecia. Pero la Venecia inexplorada, con parques y estadios de fútbol y escuelas y vecinos del departamento de al lado.
Roma. Pompeya.
La pizza napolitana con su clásica masa tan blanda que hace casi imposible comer una porción con la mano sin terminar en un desparramo. El aire medieval y húmedo de Nápoles.
La pereza de los italianos ante todo. Su impuntualidad. Lo salvaje de la cultura mediterránea.
Los puentes antiguos que cruzan los arroyos en el campo. El bullicio de los mercados en la calle.
Las huertas. Los campesinos con sus perros blancos que se confunden con las ovejas.
Los brotes anarquistas de la juventud de las ciudades, hastiada de ser dirigida por los que tienen el capital.
La calidez -en todo sentido- del sur en comparación con el norte. Que el sur sea más genuinamente Italia que el resto de Italia (y más pobre también). El sur y la ropa colgada de los balcones. El sur supersticioso y sus santos venerados en toscos altares armados por los vecinos. El sur y el descontento con la Unión Europea. La lucha silenciosa del sur para no dejar de pertenecerse a sí mismo.
Los grafitis furtivos desafiando a la Camorra y a la Cosa Nostra.
La costa calabresa convertida en una sucesión de pueblos fantasma durante el invierno. Lo rústico, anticuado de Calabria.
El aceite de oliva. El gelato. El ajo siempre. Las naranjas enormes que la gente vende de su propia huerta en puestitos en la calle. La pasta al dente. La provola affumicata (el queso más rico que probé en mi vida). El cioccolato fondente. La ricotta dulce. El pistacho de Bronte. El pesto alla genovese. El aceto balsamico. Las frutas y verduras en los mercados llenas de tierra, flores, raíces y tallos; recién cosechadas. El arte de la pasticceria (seguramente fuente de inspiración para nuestras facturas argentinas).
La importancia de la comida. Que cualquier excusa sea buena para comer en abundancia. Que Italia sea la patria de los sabores.
Los dos besos en la mejilla.
Que en las escuelas se enseñe latín.
Los pórticos de Bolonia.
Los viejitos con boina jugando a las cartas en la plaza los domingos a la tarde.
El sonido de la doble s. La palabra tremensissimo.
Dos vecinas debatiendo en la vereda la mejor forma de preparar la salsa boloñesa.
Las comunas donde nacieron bisabuelos que no conocí (que abandonaron Italia solos, jóvenes, obligados por la miseria de la guerra, dejando su pasado entero en un barco hacia un país desconocido cuyo nombre en ese tiempo seguramente les habrá sonado casi extraterrestre).
Las artes. Las iglesias y sus interiores barrocos y dramáticos. Las fuentes.
Los campanarios, las torres, los castillos.
Los restos de los foros itálicos. Las ruinas espirituales del pasado magnífico de uno de los imperios más longevos e influyentes de la Humanidad.
Cada piedra con mil años de historia. La impresión de que las calles de los cascos antiguos conducen a otros siglos.
Las costaneras. Los puertos. Los antiguos galeones y la vida marítima. Los mares.
El cielo nublado desde la ventana del tren a Catania.
El laberito de la ciudad antigua de Génova (y su extraño parecido, de a ratos, con Estambul).
Los molinos de viento.
Un caballo llamado Giorgio.
Los dialectos.
Las mermeladas de las abuelitas.
La curvatura del planeta sobre el mar Tirreno.
La sensación de estar en casa.

Cosas que amo de Italia (15)

Cosas que amo de Italia (17)

Cosas que amo de Italia (10)

Cosas que amo de Italia (9)

Cosas que amo de Italia (2)

Cosas que amo de Italia (1)

Cosas que amo de Italia (3)

Cosas que amo de Italia (4)

Flor

Flor

11 comentarios

  • Tatiana
    abril 25, 2016 en 10:56 am

    La sensación de estar en casa…exactamente!
    La foto de la fuente se lleva todos los premios!

    • Flor
      Flor
      abril 25, 2016 en 1:56 pm

      Gracias Tati lindaaaa!!

  • ana
    abril 28, 2016 en 12:22 am

    ESTAR EN CASA, SI, POR SUERTE ALGUNOS PUDIMOS VIVIRLO , Y REVIVIRLO,GRACIAS!

  • marina castaño
    abril 28, 2016 en 11:36 am

    Me encanto tu relato, bellísimo. Ademas me identifique con lo que decis de las comunas de los bisabuelos que no conoci… mis abuelos abandonaron su Galicia jóvenes, corridos por la miseria, también,
    y nunca mas retornaron… viajo, en días, para sentir que de alguna manera pudieron volver a su tierra. Hermoso, disfrute tu relato Florencia. Gracias por decirlo tan lindo y sentido.

    • Flor
      Flor
      abril 28, 2016 en 11:39 am

      A Galicia viajás, Maru? Te vas a reconectar con cosas muy lindas si así es, te deseo un hermoso viaje y reencuentro con esa otra parte de vos misma! Me alegro muchísimo de que te haya gustado mi relato, mil gracias a vos por leerme 🙂 Un beso grande!

  • Mirta
    mayo 24, 2016 en 6:53 pm

    Cálido y asertivo relato, Flor! Aún estoy con el nudito en la garganta… Hace 15 días que volví de Italia, pude cumplir con el sueño de toda mi vida, tengo 58 años. Y te cuento que no tengo orígenes italianos, es amor puro por ese hermoso país! Y si antes del viaje lo amaba, ahora lo amo mucho más. Es por esto que cada una de tus palabras me llegaron al corazón. Te lo agradezco profundamente! Me has ayudado a poner en palabras mis sentimientos! Cada una de tus palabras y de tus fotos me hicieron viajar nuevamente hacia esos lugares mágicos, intensos, eternos… Nuevamente, GRACIAS!!! Besossss!!!

    • Flor
      Flor
      mayo 24, 2016 en 8:16 pm

      Qué hermoso Mirta, no sabés lo feliz que me hace leer este comentario y las cosas que te hizo sentir mi texto! Me alegro muchísimo de que hayas podido cumplir ese sueño, Italia es un bellísimo país y tal cual como decís, no hace falta tener raíces italianas para enamorarte tan fuerte de ese lugar. Mil gracias a vos por leerme, te mando un beso enorme! 🙂

  • Ale
    mayo 25, 2016 en 12:15 pm

    Tutto e veramente cosí!! Amo Italia, así, de esa forma. Tenemos, con mis primas, hijas de italianos y una italiana q vive ahí, en el sur, un grupo de whatsup, y todo los días nos registramos con nuestra Italia bella!!!

    • Flor
      Flor
      mayo 25, 2016 en 5:49 pm

      Qué bueno Ale! Un saluto a tutta la tua famiglia!

  • maria rosa
    junio 23, 2016 en 11:42 pm

    Los padres y madres nuestros, que abandonaron Italia solos, jóvenes, obligados por la miseria de la guerra, dejando su pasado entero en un barco hacia un país desconocido cuyo nombre en ese tiempo seguramente les habrá sonado casi extraterrestre, y los ojos puestos en un mar que los llevaba al otro lado del mundo

  • Rosita
    julio 22, 2016 en 8:19 pm

    Quizás debas conocer un poco mejor norte de Italia, te aseguro que vas a tener que agrandar esta lista,

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