Cinco formas de alojarte gratis alrededor del mundo

Cinco formas de alojarte gratis alrededor del mundo

No hace falta debatir mucho para que todos los viajeros coincidamos en una cosa: los “componentes” más caros de todo presupuesto, son siempre el transporte y el alojamiento. Para abaratar el primero, o para directamente transformarlo en gratuito, hay varios métodos: usar sitios web como Blablacar (Europa), buscar las ofertas de micros que muchas veces son baratísimas (de nuevo, especialmente en Europa), o hacer dedo (válido para todo el mundo, con mayor o menor dificultad dependiendo del país). Para reducir el impacto bolsillístico del segundo, también hay unas cuantas opciones que vamos a enumerar y detallar en este post, a saber:

 

1) Work for accommodation

Básicamente se trata de trabajar a cambio de alojamiento y en algunos casos comida, y es una modalidad muy comúnmente usada en hostels y hoteles. El intercambio que manejan estos últimos generalmente es sólo trabajo a cambio de alojamiento, y la comida corre a cargo del viajero. El costo de la vida, hospedándote de esta forma, se reduce significativamente; y el trabajo en la mayoría de los casos no excede las tres o cuatro horas por día, en sectores como recepción o housekeeping. Los “empleados” suelen vivir en habitaciones compartidas, aunque también se puede llegar a un arreglo con el management para hospedarse en una habitación privada. ¿Qué ganás vos? No pagar por las noches que dormís en el hostel, a cambio de poquitas horas de actividad laboral. ¿Qué gana el hostel? Mantener la limpieza y la recepción atendida sin tener que pagar a sus empleados, cosa que es especialmente útil en momentos de baja ocupación. El WFA se usa mucho en Nueva Zelanda, Australia y Europa, pero no significa que solo acá puedas hacerlo. Si sabés que estás corto de plata podés probar mandando mails a diferentes hostels en la ciudad o país al que estés viajando, y proponer el intercambio.

DSCN4966

DSCN3397

 

2) WWOOFing (willing workers on organic farms)

Es una modalidad de trabajo en granjas ecológicas a cambio de alojamiento y comida, cuyo objetivo es poner a la gente en contacto con el ámbito rural y la agricultura sustentable. Se trata de una red que existe en todo el mundo (más de 50 países), y para tener acceso al listado de granjas hay que registrarse como miembro en el sitio web de WWOOF del país en cuestión (debajo de todo en este link figura cada país con su sitio correspondiente). El período de intercambio normalmente es de entre una y dos semanas, pero también puede ser más corto o más extenso según los requerimientos de cada granja. Las actividades pueden incluir jardinería, cocina, alimentar terneros y ordeñar vacas, recogida de huevos, o cualquier tarea que necesite hacerse en la farm. El WWOOFing es una linda forma de conocer el movimiento de la agricultura orgánica y del auto-abastecimiento a partir de la producción propia.

DSCN0419

DSCN0448

Granjita orgánica en el norte de Singapur

 

3) HelpX (Help exchange)

Funciona de forma bastante parecida al work for accommodation, con la diferencia de que también incluye granjas y casas particulares. El trabajo es a cambio de comida además del alojamiento, y funciona en Australia, Nueva Zelanda, Francia, y en Norteamérica: Canadá y Estados Unidos. Los helpers buscando una casa donde ayudar, deben registrarse acá para poder ver el listado de anfitriones necesitando de sus servicios.

 

4) Housesitting

Es una red en la que home-owners y house-sitters se encuentran para un simple intercambio: el cuidado de casas y mascotas cuando los dueños están fuera. Los períodos de tiempo varían desde algunas semanas hasta pocos meses, y en la mayoría de los casos los dueños del hogar necesitan gente que lo cuide y lo mantenga mientras ellos están de vacaciones, o en otra ciudad o país por diversas razones. El combo suele ser casa + animales de compañía/animales de granja, así que es ideal para amantes de criaturas peludas y para gente que quiera pasar unas semanas de relax, porque las casas generalmente son en el campo o las montañas (aunque también los hay en zonas más céntricas o ciudades grandes). Registrarse en los sitios de housesitting tiene un costo de entre 20 y 70 dólares al año, pero eso es lo único que hay que abonar, y sólo para comenzar a pertenecer a la red. En los casos de Europa y Oceanía, a los dos o tres días de estar alojado en una casa ya recuperaste la inversión. Una vez que te registraste sólo resta buscar casas para cuidar: mucha gente que no tiene destino fijo se contacta con dueños de distintos países al azar, y el lugar donde le aceptan la solicitud se convierte en su próximo destino. Como en el caso de couchsurfing, lo más difícil al momento de empezar es surfear la ola de las no-referencias, porque la gente suele preferir housesitters con experiencia y comentarios positivos de otros dueños. Sin embargo, siempre hay una primera vez para todo, y alguna de todas las casas a las que mandes tu solicitud te va a dar una oportunidad. En Nueva Zelanda el mejor sitio es Kiwi House Sitters, y para una búsqueda más general alrededor del mundo, Mind my house.

 

5) Couchsurfing

El mejor amigo del viajero por poco tiempo. Nosotros nos quedamos en Tokio 20 días, e hicimos CS con cuatro personas diferentes. Couchsurfing propone alojamiento por intercambio cultural y amistades alrededor del globo. Esto significa hospedarse con una persona que te da su casa a cambio de nada más que tu compañía, y eso es algo que hay que saber cómo respetar y retribuir. A veces la persona que te hospeda trabaja todo el día y recién a la noche puede compartir un rato con vos, otras veces tiene un fin de semana libre y pueden salir a recorrer la ciudad juntos, y cada tanto te puede tocar algún host que no esté nunca en la casa, o que directamente se vaya por algunos días porque tiene que viajar, y te deje la llave. Están los que alojan gente compulsivamente y cada noche tienen a cuatro o cinco personas diferentes en su casa, los que hospedan cada tanto, los que son súper selectivos con sus huéspedes al momento de evaluar sus intereses y su perfil, y los que nunca alojaron a nadie y vos sos el primero. Irónicamente, dos de las mejores experiencias de Couchsurfing que tuvimos, ambas en Rusia, fueron con anfitriones que no tenían ninguna referencia en su perfil porque llevaban poco tiempo perteneciendo a la red. Yo personalmente al momento de buscar quién me aloje, suelo basarme primero en sus intereses, ya que me gusta poder tener conversaciones más o menos profundas, y en una no muy cuantiosa cantidad de referencias: con cinco o seis, a veces menos, me alcanza. ¿Cómo retribuirle el favor a quien te da su casa, además de aportar tu luminosa compañía? Nosotros nos acostumbramos a cocinar ocasionalmente para todos, a dejar todo limpio, a lavar lo que ensuciamos o lavar una pila de platos de la que nuestro host no se pudo encargar antes de irse a trabajar, y también dejamos un chocolate (el idioma universal del amor) en la heladera con una notita de agradecimiento.

DSCN0578

Relax en el jacuzzi de Akira, nuestro host en Singapur, cuya vida giraba en torno al trabajo (como todo buen japonés)

DSCN0117

Alojados en Singapur con Kuni, el japonés fanático de los argentinos

 

Bonus: Trabajo en lugares remotos (Australia)

Esta modalidad no la incluí en la lista porque no es exactamente gratis, pero sí ayuda mucho a olvidarte del tema del alojamiento en el área donde estás trabajando. Se usa bastante en Australia y en Nueva Zelanda en el rubro de los tambos, donde además de ganar un sueldo (para lo que tenés que tener la Woking Holiday visa) tu empleador te provee hospedaje y comida, que se deducen de tu liquidación semanal. En Australia, que es el caso que conozco bien, generalmente se trata de lugares bien remotos, como estancias, roadhouses (estaciones de servicio) en el medio de las rutas en el desierto, hoteles en zonas alejadas y demás. A nosotros nos funcionó de maravillas y todos nuestros empleos resultaron ser de esta forma, muy diferente a las ciudades grandes, donde además de que el sueldo suele ser más bajo, tenés el gasto extra del alojamiento y la comida que van por tu cuenta, lo que hace que la posibilidad de ahorro sea considerablemente menor.


¿Te gustó este post? ¡Compartilo!

Flor

Flor

Leave a Comment

Show Buttons
Hide Buttons