El tambor de Shiva

El tambor de Shiva

Soy responsable de todo lo que es: de los anillos de Saturno, de la risa, del tiempo, de los días cuadrados de Júpiter, de las tardes de luna azul en sueños de otras dimensiones, y del destino inevitable de todo lo que existe.

Yo colgué hace millones y millones de años las estrellas en el espacio, para que, de noche, quien se sintiera perdido, las observara y se dijera: «ni en toda la angustia de mi momento más oscuro estoy solo; los satélites me acompañan y me alumbran. Ya no puedo ser infeliz, pues a estos astros les nace del corazón iluminar mis penas».

Yo soplo el viento, lloro los océanos y río las montañas. Yo grito las nubes y susurro los planetas. Yo sincronizo, al ritmo eterno de un tambor inaudible, los latidos del corazón de mis hijos en la Tierra con los ciclos de expansión y contracción eónica de las galaxias.
Mis pensamientos se materializan en el Cosmos; el infinito es mi sala de estar. Inhalo y exhalo, y toda la Creación respira conmigo.

Show Buttons
Hide Buttons