Guía completa para comer bien y barato en Italia

La guía completa para comer bien y barato en Italia

Me quedaría a vivir en Italia por muchísimas razones, pero si tuviese que elegir una sola sería muy simple: me quedaría por la comida. Es verdad que a muchos latinoamericanos la comida italiana no nos parece demasiado especial, porque nuestros bisabuelos y tatarabuelos han plantado tan hondo en Sudamérica los sabores que traían de su patria que ya no los sentimos como ajenos. ¡Dios no permita que vivamos sin los ñoquis, la pizza y el helado! Todo eso ya es nuestro, aunque a veces no recordamos que nos lo legó Italia en su infinita sabiduría culinaria. Pero aún queda esperanza para nosotros, que cuando por fin la visitamos entendemos mucho más sobre quiénes somos.

La clave para recorrer Italia con el paladar es dividirla en regiones, ya que cada una tiene su propia personalidad y entre el norte y el sur hay diferencias enormes. No solamente en la gastronomía, sino en casi todos los demás aspectos de la vida. Sin embargo muchos ingredientes le son comunes al país entero como el tomate, el aceite de oliva, el jamón o el queso, y también está la pasta que, aunque tiene sus variaciones regionales, se consume a lo largo y ancho de toda Italia desde hace por lo menos mil años.

Guia para comer en Italia (1)

Guia para comer en Italia (2)

Guia para comer en Italia (3)

Guia para comer en Italia (6)

 

Comer barato

Hacia el norte de Italia se va complicando cada vez más la cuestión de conseguir precios bajos, pero eso es sólo porque comer en el sur es casi un regalo. En Sicilia se puede almorzar cómodamente por €1/€1.50 y a veces hasta por centavos en los múltiples localcitos que venden comidas rápidas para llevar como arancini, calzone, panini, pizza al taglio (por porción), pizzetas y pancitos rellenos. El término para identificar este tipo de cocina es tavola calda y se lee en casi todos los carteles de negocios de comidas al paso y restoranes. Si estás viajando muy barato como nosotros, en Sicilia un buen tope para almorzar en la calle puede ser de €2 como máximo, y si te quedaste con hambre te podés tomar un heladito por €1 la copita o el cono chico de dos sabores. Las frutas en general son baratísimas en todo el país, especialmente las naranjas y los cítricos porque son de producción local. Subiendo por Calabria y Campania los precios milagrosos se mantienen, pero ya desde Roma hacia la Toscana y más al norte los números suben un poco. Lo ideal, siempre pero siempre es evitar comer en las zonas hiper turísticas para no terminar pagando fortunas. El kebab/falafel envuelto en piadina suele estar entre €3.50 y €4.50 (muchísimo más barato en el sur) y se consigue en cualquier local de comida turca o árabe donde además hay otras especialidades meso-orientales y norafricanas como el lahmacun, el pide, el tabule y dulces como el baklava o el tulumba (esos postres turcos que se caracterizan por chorrear almíbar). Más arriba de Roma ya empiezan a hacer su aparición la focaccia, la polenta y otras comidas más pesadas y calientes que tienen que ver con el clima frío del norte. En esta región nuestro presupuesto máximo para el almuerzo fue de €3.50 y siempre hemos conseguido comer por ese precio; a veces hasta por menos.

Para desayunar y cenar, en cambio, la variedad es infinita porque las verdulerías y supermercados son siempre muy baratos (especialmente las cadenas Lidl/Billa/Coop/Conad). La calidad de las frutas y verduras del sur es especialmente buena: tomates, berenjenas, alcauciles, espinacas, zanahorias, cítricos; todo se consigue a precios muy bajos en los mercados callejeros. Haciendo una compra de entre €4 y €5 generalmente hemos tenido desayuno y cena para por lo menos tres o cuatro días, tanto en el sur como en el norte.

 

Comer vegetariano/vegano

Si sos vegetariano como yo, lamentablemente tu espectro de opciones para almorzar en la calle se va a reducir drásticamente. La situación no es del todo insoportable, pero te vas a tener que acostumbrar a comer rellenos de espinaca bastante seguido ya que cualquier otra cosa que te pueda ofrecer una tavola calda va a contener algún tipo de jamón, salame, carne picada, pollo o salchicha. Si sos vegano vas a estar medio al horno porque casi todo tiene queso o salsa bechamel, salvo en Sicilia donde podés encontrar arancini de varios rellenos que no necesariamente estén hechos con algún producto derivado del reino animal.

El supermercado y las verdulerías en cambio son nuestros más fieles aliados para comer cruelty free en Italia. Además de que hay varias regiones que han prohibido los cultivos transgénicos (click acá para verlas en el mapa), el mercado callejero de venta directa productor/consumidor es una forma mucho más popular de comprar frutas y verduras que el súper, al que nosotros generalmente recurrimos solamente para la pasta, el arroz, los cereales y la leche. Las leches vegetales que se pueden conseguir en cualquier cadena son, de más baratas a más caras: de arroz, de soja, de avena, de coco y de almendra, las primeras costando entre €0.80 y €1.50, y las últimas unos €2 a €3.50. También se pueden conseguir toda clase de productos biológicos y muchísimos tipos de harina, incluso de coco, para suplantar el uso de huevos. La marca que tenés que buscar es esta de la hojita verde que indica que el producto es de agricultura sustentable.

Bonus para vegetarianos y veganos: el boom de los supermercados biológicos que está teniendo lugar en Italia + mercados chinos donde se pueden conseguir legumbres y otros productos mucho más baratos que en cualquier otro lugar.

*Nota: tené el cuenta que el tema de vegetarianismo/veganismo es un poco sensible en Italia. ¿Nosotros buscamos alternativas para evitar consumir a otro ser vivo o el producto de su sufrimiento y nos tenemos que bancar que nos miren como si fuésemos de otro planeta, cuando en realidad son ellos los irresponsables? Lamentablemente es así acá y en muchos otros lugares. Aunque Italia no es un país excesivamente carnívoro como por ejemplo Argentina, decir que uno no come carne o derivados animales es algo raro incluso entre la gente joven, aunque cada vez surgen más movimientos under que buscan conscientizar sobre una alimentación menos especista. Mucha gente te va a preguntar: “¿no comés carne? Ah, pero pollo seguro que sí”. Te recomiendo que en lugar de explicar que el pollo no es una fruta, evites entrar en debates muy profundos sobre el tema a menos que tu interlocutor esté abierto a escuchar tu opinión genuinamente. Por el contrario simplemente podés argumentar que sos alérgico a los productos animales, y todos felices aunque claro, nadie va a terminar de creerse que seas alérgico a absolutamente todo lo que provenga de un ser viviente. Pero te aseguro que así te vas a ahorrar algunos intercambios incómodos y miradas desaprobatorias.

 

Comer en el norte

Las comidas del norte de Italia tienen el tinte de la gastronomía invernal de los lugares boscosos, además de grandes influencias de las cocinas suiza y alemana. Principales platos, salsas y dulces del norte:

● Polenta
● Pescados (especialmente en Liguria y el Véneto)
● Hongos y trufas
● Estofados
● Pesto alle genovese y pandolce genovés

 

 Comer en el centro

El centro de Italia es en su mayoría montañoso y con muchísimo campo verde: una zona ideal para la producción de quesos como el parmigiano-reggiano, proveniente de Emilia-Romagna, o el pecorino de la Toscana hecho con leche de oveja. Como además de ovejas se crían también cabras, la carne de ambos animales se consume muy habitualmente.

Otros ingredientes y platos básicos de la cocina del centro italiano son:

● Aceto balsamico di Modena
● Salsa boloñesa
● Pastas: spaghetti alla carbonara, gnocchi, pappadelle (un tipo de fideos parecido a los fettuccine pero más anchos)
● Pastas rellenas: ravioli, tortellini, cappelletti
● Bistecca alla fiorentina
● Zuppa inglese, cuya variante con dulce de leche los argentinos consumimos como “sopa inglesa”
● Carciofi alla romana, unas riquísimas alcachofas rellenas de la región de Lazio

 

Comer en el sur

En el sur -especialmente en Sicilia- son popularísimos los arancini, unas bolitas fritas con una punta levemente triangular hechas de arroz, rellenas con diferentes verduras, carnes y salsas, empanadas por fuera. En Catania se consume mucho la pasta alla Norma (spaghetti con berenjenas y salsa de tomate). La mozzarella di bufala es originaria de Nápoles, donde también se come un montón de pizza: la pizza napolitana que es, en mi opinión, la mejor de toda Italia. Los ingredientes principales de la cocina del sur son el pepperoncino, la ricotta dulce o salada, el azafrán, el cous cous, cuya patria es el norte de África, y verduras como las alcachofas, las berenjenas, los tarocchi (naranjas rojas) y principalmente los tomates. El cannolo, un dulce típico hecho de masa con forma de tubo, relleno con ricotta y pedacitos de chocolate y pistacho, es siciliano.

 

Guia para comer en Italia (4)

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Guia para comer en Italia (7)

Y si este post te dejó con hambre, podés hacer una visita al ristorante del Círculo Italiano de Buenos Aires, que en términos culinarios sabe perfectamente de lo que habla. Buon appetito!

Flor

Flor

1 comentario

  • Susana Perez
    julio 12, 2017 en 10:45 pm

    buenisima la informacion
    muchas gracias

    blog espectacular!!!!!

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