Viajeras ahorradoras y conscientes: cómo lavarnos el pelo de forma más ecológica

Viajeras ahorradoras y conscientes: cómo lavarnos el pelo de forma más ecológica

No se ofendan, hombres lectores: no es que este post no los incluya, pero el lavado de nuestras mechas es algo que generalmente nos consume más tiempo y preocupaciones a las mujeres, y mucho más cuando estamos de viaje, simplemente porque a muchas de nosotras nos gusta usar el pelo todo lo largo que nos sea humanamente posible. De todas formas las opciones acá abajo reseñadas son unisex, más ahorrativas y amigables con el ambiente y con nuestro cuerpo, para lavarnos el pelo con menos químicos.

Hace un tiempo me topé casualmente con el blog de una familia muy ecológica, con guías sobre cómo reducir nuestros deshechos, cómo incorporar alimentos más sanos (no transgénicos) a nuestra dieta, y consejos similares para estar en consonancia con el medio ambiente. Uno de sus posts incluía lo que en inglés se llama el método de “no poo”, es decir, no lavarse el pelo con shampoo. Esto me llamó mucho la atención, así que empecé a buscar más info en internet acerca de cuán dañino es realmente el uso de shampoo y acondicionador en nuestro pelo. Yo todavía no adopté este sistema (pero sí otro del que voy a hablar en un rato) más que nada porque hasta el momento vengo trabajando en un hotel donde tengo que interactuar bastante con el huésped, y no dispongo de varias semanas para que mi pelo recalibre su producción de aceites naturales luego de abandonar el shampoo. Pero básicamente, las ventajas personales y ambientales de lavarse el pelo de forma alternativa son varias:

– No tenemos que enloquecer en el supermercado, especialmente en pueblos pequeños, buscando shampúes y acondicionadores que no sean producto de la experimentación animal.

– Gastamos mucho menos dinero en el cuidado de nuestro cabello.

– El shampoo es esencialmente un detergente, por más olorcito rico y propiedades reparadoras que tenga, y lo que hace es despojar a nuestro pelo de sus aceites naturales. El cuero cabelludo, entonces, produce aceite en exceso para reparar la pérdida, y ahí comienza un ciclo interminable que en la mayoría de los casos perpetuamos durante toda la vida, y que en definitiva destruye el balance natural de una parte de nuestro cuerpo. Pero mediante las maneras alternativas, sometemos a nuestro pelo a una dieta más libre de químicos, y lo dejamos ser y respirar.

– Al usar menos shampoo y acondicionador, estamos reduciendo la cantidad de plásticos que desechamos.

Mis dos opciones propuestas son las siguientes:

 

El lavado únicamente con shampoo

Es un experimento con el que empecé hace dos semanas, y por el momento me va perfecto. Antes usaba mucho shampoo y lo distribuía por todo el pelo, lo que hacía que tuviera que usar mucho acondicionador, de buena calidad y por ende más caro, para poder desenredarlo bien. Después de haber leído sobre la técnica del no poo, y considerando que todavía no iba a estar en condiciones de tirarme a esa pileta, decidí ver qué pasaba si reducía drásticamente la cantidad de shampoo que usaba. Lo que hago ahora es cepillarme bien el pelo antes de lavármelo, y cuando me meto a la ducha, simplemente me pongo una gota de tamaño mediano de shampoo en la palma de la mano, más o menos como un pétalo (nada de cantidades industriales como antes), y lo divido en dos puñaditos: uno para la parte de arriba de la cabeza, y el otro para la parte de atrás, sobre la nuca. Masajeo toda la cabeza hasta que hace espuma, pero solamente el cuero cabelludo y no el resto del pelo. Esta cantidad me alcanza perfecto, y eso que no tengo una cabellera que se pueda llamar corta bajo ningún punto de vista. Tengo el pelo por la cintura, un poquitito por arriba de la cola. Después de enjuagar, me cepillo todo el largo del pelo: al involucrar únicamente el cuero cabelludo en el lavado me puedo desenredar fácil y sin necesidad de usar acondicionador. Y voilà: el pote me dura muchísimo más que antes y ni siquiera necesito usar un producto de marca, el poco shampoo que uso incluso llega a olerse hasta el día siguiente, y el pelo me queda limpio y más fácilmente desenredable. Tal vez se haya reducido un 10% en suavidad y brillo, pero si estás viajando el tema estética pasa a segundo plano, y si ya volviste de tu viaje, te habrás dado cuenta de que en la vida hay cosas más importantes en las que enfocarse que en tener el pelo como Marcela Kloosterboer. Otro detalle que hace que el shampoo me dure más, es que no me lavo el pelo todos los días, sino cada dos o tres días dependiendo de cuánto se me vaya engrasando. Y cuando esto pasa, la solución mágica: una colita, y listo. Éste método seguramente termine catapultándome, en el corto plazo, a la segunda opción que les propongo en este post…

 

El lavado completamente libre de shampoo y acondicionador

Este es el también llamado no poo del que hablaba más arriba, y básicamente consiste en reemplazar el shampoo por bicarbonato de sodio, que limpia el cuero cabelludo de forma más sana, y el acondicionador por vinagre. Este último es opcional y se puede usar para darle más brillo al pelo, pero en caso de que brillo o no brillo dé igual, se puede saltear tranquilamente. El principio de este cambio tan drástico suele ser turbulento estéticamente hablando, porque el cuero cabelludo produce mucho más aceite mientras se acostumbra a la “desintoxicación”, y esto puede durar varias semanas. La preparación consiste una cucharada de bicarbonato de sodio disuelta en una taza de agua por cada lavado, y dos cucharadas de vinagre disueltas en una taza de agua para el enjuague final, aunque las medidas se pueden ajustar según la preferencia o necesidad de cada cabeza. El vinagre también puede ser sustituido por otras opciones naturales más hidratantes, como miel o aceite de coco. Sólo se trata de experimentar y descubrir cuál es la rutina que mejor funciona.

 

Viajerxs: ¿algunx desarrolló algún otro método libre de químicos para lavarse el pelo? ¡De ser así, compártanlo conmigo!

Flor

Flor

12 comentarios

  • Brenda Selva
    mayo 16, 2015 en 8:51 pm

    Mis tips: (no son los mas eco, pero zafan)
    Me lavo el pelo con shampoo, poca cantidad y solo lo pongo sobre el cuero cabelludo… y después acondicionador solo en las puntas. Generalmente paso 4 días sin lavarlo, y a veces cuando me baño me lo mojo, pero no le pongo nada, ni shampoo ni crema…

    • Flor
      Flor
      mayo 16, 2015 en 10:35 pm

      Buenísimo Bren! Me parece que eso de espaciar los lavados es re importante para que el pelo se acostumbre a no producir aceite constantemente. Y el clima frío de Estocolmo debe ser re ideal para lavártelo menos 😉

  • Nati Bainotti | Mi vida en una mochila
    mayo 18, 2015 en 2:55 am

    Yo me lavo con bicarbonato y vinagre y funciona bárbaro =) ¡Y eso que viajo en bici!

    • Flor
      Flor
      mayo 18, 2015 en 5:25 am

      ¡Qué bueno! Es lo mismo que yo quiero empezar a hacer. ¿Se te engrasó mucho las primeras semanas o te adaptaste rápido?

  • Flor | Ruta del Mate
    mayo 18, 2015 en 5:53 am

    Desde hace un tiempo largo que uso sólo shampoo y no acondicionador (y empecé porque creo que se me acabó el acondicionador y me tuve que lavar sin él, y no fue nada grave).

    Lo que para mi es un problema, es que con mis ruletes en la cabeza uso cosas para después del lavado. Empecé con mousse… luego cremas… y ahora en este viaje largo estoy con sprays y de vez en cuando serum. Los sprays me duran dos meses como mínimos (al menos es más tiempo que un acondicionador), pero ocupa espacio.

    Cuando estuve por Bolivia, en el Salar de Uyuni íbamos a pasar fresquete y no pensábamos lavarnos la cabeza en un par de días. Así que nos llevamos al viaje un shampoo «en seco» que compramos en España :S jajaja No me acuerdo el resultado, pero es una opción.

    ¡Saludos! (no tenía ni idea de lo de no poo – además que suena a no caca) jaja

    • Flor
      Flor
      mayo 18, 2015 en 10:14 am

      Leí también esto que decís del shampoo en seco cuando estuve investigando el tema, no tenía idea de que existiera. ¿Está bueno?

  • paula
    mayo 18, 2015 en 12:55 pm

    Yo hace 4 meses aprox que no uso champú. Al principio usaba gel de cuerpo 0% parabenos, etc etc y al cabo de un mes me pasé al método «NATUROPATA»: por regla general uso una mascarilla de 2 horas de una cataplasma de manzanilla, casia y vinagre.
    Otras veces he usado arcilla verde y aceite de árbol de té si lo llevo muy sucio.

    Un saludooo

    • Flor
      Flor
      mayo 18, 2015 en 8:34 pm

      ¡Buenísimo! No había escuchado nunca sobre este método.

  • Lucila R.
    mayo 18, 2015 en 1:17 pm

    Muy bueno tu post. Todos los días pienso en la mejor manera para dejar menos desechos, plásticos y materiales por donde paso. Probé eso de lavarme con bicarbonato y vinagre, pero mezclé los dos juntos. Ahora voy a probar por separado 😉 Saludos!!

    • Flor
      Flor
      mayo 18, 2015 en 8:33 pm

      Probá y avisame cómo sale la experiencia 😉

  • Dani
    junio 26, 2015 en 10:14 am

    Sabía que el bicarbonato es buenísimo para un montón de cosas, pero este uso lo desconocía! Gracias!
    Yo hace años que me lavo sólo con shampoo y va perfecto. Es verdad que el brillo desaparece un poco (o bastante) pero estando de viaje lo que necesito es que esté limpio.

    Ya probaré con el bicarbonato. Saludos!

    • Flor
      Flor
      junio 28, 2015 en 7:53 am

      Creo que la sal también es buena para usar en lugar del bicarbonato de sodio. Si probás, contame qué tal el resultado. Besos a ambos!

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