Razones para no viajar al Pacífico

Razones para no viajar al Pacífico

Sí: así como se lee. Esta no es una recomendación de viaje, sino todo lo contrario. Si pudiésemos convencer a la RAE de incluir la palabra en los diccionarios, diríamos que es una antirrecomendación. Hacer un viaje por el Pacífico es una empresa sin sentido y voy a explicar punto por punto por qué.

El Pacífico es un lugar realmente horroroso. El shock comienza en sus playas de arenas blanquísimas y aguas turquesas, que son hábitat de un sinfín de criaturas marinas de colores, únicas en el mundo. La suave brisa del océano por la noche y las estrellas como pintadas en el cielo son cosas abominables.

Es mejor no viajar al Pacífico porque todos sabemos lo odioso que es ser recibido por la gente local con un caluroso “¡hola!” en el idioma nativo y una sonrisa, o una invitación a charlar y compartir. ¡Una sonrisa! Se nota a simple vista que estas pobres personas carecen completamente de modales.

Los niños son un problema mayor en el Pacífico, porque les encanta jugar y sienten una inmensa curiosidad por los extranjeros. Esto significa que uno va a verse rodeado en más de una ocasión por pequeños especímenes infantiles que repiten muchas veces la palabra hello, quizá porque es la única forma que tienen de tender un puente con nosotros. Es demoníaco. Y terminar dando clases en la escuelita de una aldea donde, en un aula hecha de palos y hojas, los niños gritan respuestas con sus finas vocecitas y bailan de formas graciosas para hacer reír a los maestros con el fin de enmendarse cuando saben que se portaron mal, sería ya el colmo de los colmos.

Las frutas tropicales son casi lo peor de todo. Los ananás en los mercados fiyianos, las bananas y los cocos recién bajados de los árboles y las dulces, jugosas papayas; todo es de un sabor asqueroso. Lo mismo pasa con los vegetales. Y ni hablar de las comidas nativas, preparadas según recetas y métodos de cocción que poco han cambiado con el paso de los siglos, y en las que los isleños invierten todo su tiempo y amor con el fin de agasajar a sus familias o a invitados ocasionales. Es inútil perder ni un segundo en estas barbaridades y en consecuencia un viaje al Pacífico deberá ser evitado como la peste.

La escasez de energía en algunos lugares es algo terrible porque nos obliga a adoptar el hábito natural de acostarnos temprano y levantarnos temprano, con el sol radiante y el canto del gallo más cercano (si es que estamos en una aldea o una zona rural). El gallo debería ser detenido por una autoridad competente del orden público y el sol, mantenido tras la persiana sin importar cuán contento esté de iluminar la mañana. Esto me recuerda que los amaneceres, igual que los atardeceres, son cosas dolorosísimas de presenciar.

Revivir todos estos malos recuerdos me lleva a reforzar la convicción que traigo desde el principio de este texto: un viaje de este tipo no deberá ser jamás tenido en cuenta, y espero que nunca pero nunca se les ocurra visitar el Pacífico, o de lo contrario sufrirán las consecuencias tal como me tocó sufrirlas a mí. Estas imágenes ayudarán a ilustrar mejor mi mensaje:

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Flor

Flor

6 comentarios

  • Miguel
    Julio 25, 2015 en 2:49 am

    Hola Flor, he leido un par de tus articulos y podria decir que me gusta un buen tu manera franca y objetiva de narrar las cosas que vives y lo que en realidad piensas. Aqui muestras una simpatica faceta de hacer humor utilizando la figura de mundo al revez/psicologia inversa. Cuando leia la parte del gallo “El gallo debería ser detenido por una autoridad competente del orden público” me imaginaba un pobre gallo siendo espozado y metido de manera mas que violenta en un gallinero obscuro y lleno de moho. Por otro lado hay cosas muy literales como lo de las frutas tropicales, donde “todo es de un sabor asqueroso” y cosas como la repulsion a los ninos que pueden ser narrados desde el punto de vista de una persona amargada. Espero sigas explorando este estilo. Te mando un saludo abismal.

    • Flor
      Flor
      Julio 25, 2015 en 1:28 pm

      ¡Qué bueno que te haya gustado mi texto, Miguel! Estoy en fase exploratoria a full jaja. Te mando un beso!

  • NEM
    Marzo 2, 2016 en 7:05 pm

    BUENISIMO FLOR!!, te pasaste!, espero que sigas con esto!..
    lamentablemente tuve que sufrir esta experiencia en fiji!, de haber leido esto antes hubiera cambiado mi opinion y haber extendido mi estadia!
    saludos desde Cordoba! y proximamente en Oceania nuevamente

    • Flor
      Flor
      Marzo 2, 2016 en 7:52 pm

      Qué lindoooo! Volvé a Oceanía las veces que puedas y dejale un beso por mí <3

  • juan andres
    Marzo 30, 2016 en 6:50 pm

    te felicito por toda esta info! gracias de verdad

    • Flor
      Flor
      Marzo 30, 2016 en 7:01 pm

      Gracias a vos! 🙂

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