Los árboles me hablan (2): podando los cerezos

Los árboles me hablan (2): podando los cerezos

Basta de misterios y pongámonos a hablar de podas y de árboles. ¿Qué vamos a necesitar para un pruning bien casero? Las herramientas las podemos encontrar muy fácilmente en nuestro hogar: sólo necesitamos unas tijeras, pintura, una sierra, y pis embotellado de unicornio albino (opcional).DSCN5573 podando

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La plantación para la que estamos trabajando se llama New Zealand Cherry Corp, que es propiedad kiwi pero que está puesta en funcionamiento desde abajo por latinos en un 80%, desde los pickers y los pruners hasta el manager, chileno, que está a cargo de todo lo que pasa en la orchard a nivel operativo y a quien, en jerarquía, le sigue inmediatamente la dirección general. En el campo, durante la poda y la futura cosecha, los argentinos y chilenos somos mayoría: tanto, que ni siquiera hace falta comunicarte en inglés con nadie, a menos que por alguna casualidad te cruces con alguno de los kiwis que trabajan acá, o con alguno de los dueños.

El pruning de cherries empieza la última semana de octubre y se prolonga hasta mediados o fines de noviembre, dependiendo de 1) la rapidez con la que se avance, y de 2) lo numeroso que sea el equipo. Nosotros, en este caso, somos 8 personas distribuyendo el trabajo en unas tres semanas. Generalmente hacemos entre cinco y diez filas por pareja por día, cada fila se compone de alrededor de 50 árboles. Suena como un trabajo interminable, pero la verdad es que a veces podés pasar 20 árboles caminando sin ver absolutamente nada que valga la pena cortar. Lo ideal es caminar mientras observás los cerezos, en lugar de estacionarte en uno solo para podarlo a fondo. Esto último tomaría demasiado tiempo y no sería eficiente. La idea es podar lo sobresaliente, lo obvio: lo que a simple vista se nota que no tiene que estar ahí, lo que perjudica el crecimiento y desarrollo del árbol.

Empezamos todos los días a las 8 de la mañana, si no llovió la noche anterior. Si llovió, esperamos a que los árboles se sequen, ya que no pueden ser cortados estando mojados por peligro de que se infecten. Lo que hacemos es usar las tijeras grandes para la mayoría de los cortes, la sierra para las ramas un poco más gorditas, y la tijera más chica, que casi nunca se usa, para ramitas más chicas o para los casos en los que hay que hacer un corte delicado entre un racimo muy grande de cerezas.

Cuando se cortan ramas de más de dos dedos de grosor hay que tapar los cortes con una pinturita roja que cuando se seca, forma una especie de película plástica que evita que entren los hongos a través de la incisión. Se cortan las ramas que están rotas, las que están enfermas, y las que por el peso de la fruta quedan demasiado cerca del suelo. Algunas variedades son muy fáciles de cortar, porque los árboles son jóvenes o porque la fruta está dispuesta de una forma característica entre las ramas. Otras resultan agotadoras, porque tienen demasiado para cortar (ramas muy largas que le sacan energía al árbol) y no tanta fruta.

En la plantación está lleno de aves que hacen sus niditos en los árboles y dejan sus huevos, y de conejos que minan la tierra con sus madrigueras. Sacando el cansancio que te deja la actividad repetitiva y el hecho de tener que estar haciendo fuerza la mayor parte del tiempo (y más si sos un enano de jardín fuera de forma, como yo), es re lindo trabajar en un ambiente tan natural, rodeado de árboles, con montañas al fondo, el canto de los pájaros y los patos que pasan sobrevolando los cerezos.

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Así podés quedar al final de un día de poda

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Lo único en contra que tenemos de momento, es que por lo que parece, vamos a terminar la poda muchísimo antes de que empiece la cosecha, alrededor de un mes antes. Es decir, un mes que tenemos que ocupar en algo sí o sí, ya que sino la plata drena, y más teniendo que pagar nuestro alojamiento acá en Cromwell una vez que termine el pruning y tengamos que mudarnos y alquilar una habitación en alguna casa. Puro egreso, bajo la perspectiva de tener que encontrar un trabajo temporal en un pueblo con tres bares, una panadería y un supermercado. Pero ninguna preocupación, ya lo solucionaremos.

Por el momento nos están quedando unos –aproximadamente– quince días más de poda de árboles y de vida in situ en la plantación: ya veremos qué nos depara el universo rojo y frutal de las cerezas en las subsiguientes semanas.

Flor

Flor

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