Sobrevivir una Working Holiday

Sobrevivir una Working Holiday

Suena como que me estoy pasando un poco de rosca con esta teoría emocional que desarrollé sobre dar rienda suelta a mis sentimientos (puras quejas en este momento de mi vida más que nada). Hasta parece que estuviera exagerando. Porque primero, nadie me obliga a seguir acá si la situación es tan dura como la describo. Y segundo, no estoy cavando fosas a pan y agua: estoy en uno de los países más bellos del mundo ganando experiencia, amigos, recuerdos y dinero. ¿De qué me quejo entonces?

Cuando todavía está en el reino de lo platónico, el proyecto de una Working Holiday es un sueño. Pero llevarlo a la práctica es un poco más complejo y la experiencia de las emociones es algo que difícilmente puede dejarse de lado. La mente puede entrar en unos estados bastante oscuros cuando uno está bajo presión y siente que hay cosas que está fuera de su alcance modificar. Hacer una WH tiene millones de cosas positivas, pero hace más o menos un año y medio que vengo escribiendo sobre ellas. A veces escribí sobre cosas que no me gustaron de Australia y recibí un montón de comentarios (con el aire de quien piensa que se la banca mejor que uno) recomendándome que si no estaba cómoda haciendo lo que hacía, que me volviese a Argentina. Este post no es para desanimar a nadie (una WH en cualquier país es siempre un aprendizaje y una transformación personal única), pero sí es para, lisa y llanamente, desahogarme y escribir sobre todas las cosas difíciles que tiene este viaje. Por un rato me voy a refugiar en la comodidad de la queja. No significa que todo lo que me pasa acá sea enteramente insoportable y frustrante: significa que como en la vida, pasan cosas positivas y cosas negativas.

Esto es algo que escribí hace algunas semanas, en un momento de bajón absoluto porque sentía que trabajando acá estaba perdiendo el tiempo y perdiéndome de hacer todas las cosas que me gustan:

“No es que escribo poco porque estoy trabajando. Es al revés: estoy trabajando porque escribo poco. Porque si escribiera más no me quedaría otra opción que salir corriendo de acá para irme por ahí a hacer de una vez por todas lo que verdaderamente me hace feliz. Porque si escribiera más me entraría por todos los poros finalmente la convicción de que no tengo nada que hacer acá. Trabajar de algo que no te gusta es perder el tiempo (en Argentina, en Nueva Zelanda, en Burundi y en cualquier lado). Estoy muy agradecida con NZ por todo lo que me dio. Es un país mágico y acá conocí un montón de gente increíble, pero no puedo negar que el objetivo que en un primer momento me trajo acá fue la plata. Pero la verdad es que la plata dejó de importarme hace un montón de tiempo. Plata o no plata, no me interesa. Entonces, sinceramente, ¿por qué sigo acá? Por inercia. No es miedo, es más un tema de costumbre, un ‘ya estoy acá’. Pero estoy harta de tener que ser comprensiva con la gente de mi entorno laboral. Estoy harta de tener que entender que los indios vienen acá escapando de su realidad prehistórica y que en su lucha por no volver a bañarse en el Ganges y por tener un futuro en el exterior se vuelven personas completamente despreciables. Estoy harta de los protocolos estúpidos y mil veces malditos de los hoteles. Estoy harta de la gente que se pone la camiseta de la empresa y de tener compañeros que están cómodos en su condición de esclavos explotados. También me cansan los kiwis, que no saben hablar de otra cosa que de cerveza, de rugby y del último capítulo que salió anoche del reality show para descerebrados que están siguiendo. Nueva Zelanda me dio un montón de oportunidades pero ya quiero que termine, y creo que cuando haya pasado no lo voy a extrañar. Así como jamás de los jamases podría extrañar una experiencia tan hostil como la que fue para nosotros Australia. Nunca voy a volver a Australia. Otra cosa que me molesta son los niños primermundistas. Son demasiado perfectos, demasiado adultos, demasiado pretenciosos. Me siento mucho más identificada con los niños aborígenes de las islas del Pacífico, que viven una vida más simple pero más real. Martín me dice: “son doce semanas más, ya fue”. Pero en doce semanas no se puede vivir como un autómata ignorando todos los procesos emocionales que uno transita al mismo tiempo que trabaja. Cuando vivís en el lugar donde trabajás, separar los tantos es algo casi imposible.”

Y sí. Es así. A veces uno se cansa. Este momento de ira ya pasó, y ahora estoy mucho más tranquila y positiva porque la perspectiva de que en nueve semanas vamos a renunciar es como un bálsamo de aloe vera sobre una quemadura. El número de semanas restantes es de un solo dígito y ya estoy contando los días para irme. No debería. Debería vivir la vida aceptando lo que me llega y dejar de tachar palitos en la pared como los presos, pero no puedo. Los clientes me cansan, algunos de mis compañeros (los más fanáticos) también, y en general espero que toda la experiencia del trabajo bajo relación de dependencia llegue a su fin para mí una vez que me haya ido de Nueva Zelanda.

Personalmente me cuesta bastante empatizar con los kiwis y con los australianos. Puede que haya conocido algunos muy cerrados, que a su vez me hicieron cerrarme ante la posibilidad de darles otra chance, y puede que esté generalizando y siendo injusta. Pero es que me generan rechazo muchos de sus hábitos y costumbres. Reconozco que el problema no son ellos (aunque la ignorancia y los prejuicios nunca son positivos) sino yo, que ya estoy mal predispuesta. Hace poco en Kiribati vinieron al islote donde estábamos viviendo un grupo de seis australianos de entre 40 y 50 años. Durante la charla en la que nos conocimos les mencionamos que éramos argentinos. Uno de los últimos días, uno de ellos nos dice: “wow, you guys are cooking a lot lately! You’re ready to put up a restaurant when you go back to Antartica”. ¿Cómo se habrá confundido entre Argentina y Antártida? ¿Sabrá que hace frío ahí, y que Antártida no es un país, y que no tiene población permanente, y que los únicos asentamientos humanos que hay son con fines científicos y militares? No fue la primera vez que me topé con la pobreza de conocimientos de los australianos y los kiwis sobre todo lo que no sea estrictamente sus dos respectivos países, y seguramente no sea la última tampoco.

Por el momento Nueva Zelanda y yo (y Australia también, por extensión) seguimos envueltos en nuestra relación turbulenta. A veces la amo, a veces la odio. Sus paisajes me enamoran. Su comida me parece pura basura. Me encanta su cultura del reciclaje y la reutilización. La incapacidad de su gente de hablar de otra cosa que no sean estupideces me aburre. Amo la posibilidad de conocer todo el país en trekking con sus senderos perfectamente señalizados. Los discursos de Tony Abbott en la televisión australiana reproduciendo machismos, prejuicios e ideas arcaicas mal argumentadas, me da alergia mental.

Flor

Flor

61 comentarios

  • Laura
    julio 21, 2015 en 1:59 am

    Reconozco que también pase por esa etapa de odio profundo, de “no aguanto más, me quiero ir”, de querer asesinar a mi jefe que no confiaba que hiciera bien mi trabajo y me perseguía por la fábrica, de no soportar más a mis flatmates, y de muchas otras cosas. Te admiro por escribir esto. Por hacer lo que todos recomiendan no hacer. Las careteadas en los blogs de viajes abundan y mucho… un poco cansa leer que todo es perfecto. Por por suerte esa etapa paso y ahora recuerdo con cariño a NZ, aunque nunca voy a olvidar todo lo que tuve que soportar para estar ahí.

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 4:35 am

      ¡Gracias Lau! Me daba bastante miedo escribir esto porque siempre pienso que la gente prefiere escuchar cosas lindas y después cuando uno dice una verdad cruda empiezan los ataques. Pero hace una semana estuve en un pozo re profundo y ahora dije “ya fue, lo publico”. Es una experiencia re positiva y seguramente se recuerde con cariño en el futuro, pero hay momentos difíciles y todos pasamos por ese tipo de crisis. Gracias por comentar, te mando un beso!

  • Berta
    julio 21, 2015 en 2:12 am

    Me sentí muy parecido. Tuve una relación de amor – odio constante con Nueva Zelanda. El laburo me liquidaba el cerebro y las emociones. Tuve unas crisis emocionales enormes. Me costó mucho acomodarme y encontrar momentos de paz personal.
    Tengo acuerdo con el tema de la ignorancia, es increíble lo poco que saben los neozelandeses. Y la falta de cultura me sorprendía mucho.
    Volví a Argentina en diciembre y todavía estoy en el limbo. Me siento bastante pésimo, tengo un trabajo que no me gusta y me demanda mucho tiempo (de nuevo) y no tengo ni la menor idea de qué hacer con mi vida.
    Hoy, desde casa y llevando una vida bastante quieta y mediocre, sé que el viaje me enseñó mucho y, a la distancia, hay varias cosas y, especialmente, momentos que extraño. Por supuesto que la gente que conocí y la “familia” que armé allá, es el mejor recuerdo que tengo.
    Te mando un abrazo y fuerza! Son momentos de mierda y crisis que van y vienen.

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 4:47 am

      Es un bajón, pero está bueno sentirse acompañado y ver que otras personas también pasan por lo mismo. Ahora me siento un poco mejor, de hecho hoy hicimos una caminata a unas cataratas que tenemos cerca y el paseo me suavizó jaja. Pero es tal cual, son crisis que van y vienen.
      Tratá te tomarte tu vuelta con calma, pensá que estás en transición. Lo importante es que te abras a la posibilidad de hacer alguna otra cosa en el futuro, algo que te llene más, pero dale tiempo y todo se va a ir presentando. Ojalá que encuentres tu camino pronto y que todo lo que te pasó y te está pasando te sirva para ir delineando esa ruta. ¡Un besazo!

  • pablo
    julio 21, 2015 en 2:15 am

    totalmente de acuerdo con la comida y la gente aburrida en NZ!!!!

  • Eliana
    julio 21, 2015 en 4:56 am

    Hola Flor! recuerdo haber leido otro post tuyo respecto a Australia, y esa vez no lo entendí. Todavia estaba en la parte ensoñada del asunto. Ahora un par de meses y laburos después, y habiendo tenido que hacer Housesitting para frenar y acomodarme el alma, te entiendo completamente. Yo terminé tan quemada que busqué asilo en housesitting para descansar, estudiar algo que me sirva realmente y dedicarme a escribir que es lo que más me gusta. Yo también vine a hacer plata con la WH pero llegó un momento que hasta rechacé laburos en Roadhouse ( con la montaña de guita que representa) y preferí no hacer nada, porque la guita no es todo ni justifica todo. En fin, gracias por compartir!

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 6:52 am

      ¡Gracias por comentar, Eli! Qué genial herramienta housesitting para descansar un poco. Nosotros no hicimos nunca pero tenemos ganas. Y sí, es que laburar así te recontra quema (nosotros solemos decir que nos seca la mente). Y eso que estamos acostumbrados a trabajar fuerte, pero acá Martín está llegando a las 12 o 13 horas diarias. Yo no trabajo tanto porque antes me muero. Pero te podrás imaginar que ya no vemos la hora de irnos de acá. Disfrutá de la casa que estás cuidando, creo que la idea que se te ocurrió de frenar a descansar y escribir es más millonaria que el sueldo de cualquier roadhouse 🙂

  • carolina
    julio 21, 2015 en 5:17 am

    Escribo por que lei la nota y me siento identificada , volvi a argentina hace poco despues de Nz y estoy pasando por mi etapa negativa pero en “mi pais”, tratando de verle lo positivo para poder disfrutarla y de la gente , pero todas las cosas que nombras no dejo de verlas, podria nombrar mil cosas q veo terribles, nose si es algo q se aprende a ver cuando viajas, que habra que aprender a aceptar

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 6:39 am

      Caro, la verdad es que yo tengo tan pocas respuestas como vos! Jaja. Pero sí, supongo que viajando y trabajando aprendemos más sobre libertad que cuando estamos en casa, y nos genera rechazo sentir que esa libertad la estamos cambiando por dinero (y si lo analizamos bien, la idea de trabajo engloba unos conceptos bastante feos y medievales).

  • Ygnacio
    julio 21, 2015 en 5:29 am

    Admiro tu coraje por abrirte de ese modo y que puedan leerte conocidos y extraños.
    Estoy de acuerdo con mucho de lo que expresas, aunque me gustaria acotar que el tema de la pobreza de conocimento no es un mal de Nueva Zelanda. Estoy seguro que muchos estabamos faltos de conocimiento local cuando sacamos la WH y hasta al llegar a nuestro destino. Y para no ir tan lejos, es al día de hoy que después de mas de 10 años, amigos o conocidos me siguen preguntando “que tal los canguros en NZ?”.

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 6:34 am

      ¡Totalmente! Yo reniego tanto de la falta de background cultural cuando estoy en Nueva Zelanda como cuando estoy en Argentina. Me parece que en Argentina también hay mucho trabajo que hacer en ese área. Yo creo que es importante saber y entender sobre lo que pasa en el resto del mundo así no nos afecte, y en Argentina eso está medio difícil (porque además tenemos millones de prejuicios e ideas erróneas sobre casi cualquier cosa). La única forma de avanzar como seres humanos es sacudiéndonos esos preconceptos y entendiendo que sí: que lo que pase en Burundi, en Nauru o en Colombia nos afecta a todos porque TODOS vivimos en el mismo planeta y todos somos iguales aunque hayamos nacido en lugares diferentes y tengamos otras ideas. ¡Un beso!

  • Adrián
    julio 21, 2015 en 5:41 am

    No estoy para nada de acuerdo con lo que decís de los kiwis. Estoy hace 2 meses y me encontré con gente maravillosa y súper generosa.

    • Flor
      Flor
      julio 21, 2015 en 6:26 am

      ¡Es que lo son! Son súper buenos y generosos, eso nunca lo voy a negar. Pero yo lo que siento acá es una falta de conocimiento generalizada, me parece difícil encontrar profundidad en la gente y eso tiene muy poco que ver con ser buena persona o no. Y hace casi dos años que estoy en este continente, y me he encontrado con la misma situación en Australia.

  • Maria
    julio 21, 2015 en 11:04 am

    Hola ! Seria muy injusto comparar Argentina con NZ en ese tipo de trabajos, la ventaja de los países desarrollados es que esos trabajos de tipo operativo son mejor remunerados pero el nivel intelectual de la gente que los realiza es el mismo. Quizás estaría bueno que cuando vuelvas a Argentina vayas a trabajar en alguna fabrica, quizás limpieZa en algún hotel, la descrhttp://www.verkami.com/projects/12043-manual-de-senior-cohousing-de-charles-durrett-en-espanol/ipción que vas a tener para hacer de la gente y nuestra cultura va a ser la misma, pero con la desventaja de que no te vas a poder hacer un viajecito por alguna islita del Pacífico, vivir en una linda casita a metros del mar y dormir con la puerta abierta sin ni una vez tener miedo de que alguien se lleve algo tuyo. Y después cuando termines esa experiencia volve a NZ OZ y ponete a labura en un buen lugar, haciendo lo que te gusta y te aseguro que ahí te vas a dar cuenta que no a todos solo les interesa tomar cerveza, hablar de rugby y más de uno te va a dar vuelta intelectualmente. Y depues cuando hayas terminado con todo ojalá te des cuenta que las experiencias no son ni buenas ni malas, son. Fíjate cuanto camino quieres andar para poder disfrutar de tu presente como único en vez de querer que pase, para que quizás se convierta en un buen recuerdo. Escribís muy bien. Mucha suerte en todo lo que sigue 🙂

    • Flor
      Flor
      julio 22, 2015 en 12:46 am

      ¡Hola María! La verdad es que vuelvo por tan poco tiempo a Argentina que dudo poder trabajar y la verdad es que aunque tuviera el tiempo no lo haría. Pero no estoy comparando Argentina con Nueva Zelanda: la explotación me parece condenable acá y en cualquier lado. Además Argentina y Nueva Zelanda son dos lugares donde jamás podría vivir, así que no los tengo en cuenta como posibles países donde asentarme. Lo mismo con Australia. Y la verdad es que no me cierro a la posibilidad de que un kiwi o un australiano me dé vuelta intelectualmente. No lo digo con aires de superioridad ni nada parecido, pero ya llevo dos años en este continente, cruzándome con gente de todos los orígenes sociales, y nunca he podido llevar una conversación hacia un tema más profundo. Hemos trabajado tanto en Australia como en NZ con familias de farmers, con gente de grandes ciudades, con camioneros y ahora acá en el hotel más lujoso de Nueva Zelanda tengo trato con muchos clientes de recursos muy altos. Me encuentro con que ciertos aspectos de la mentalidad son básicamente los mismos sin importar el estrato social. Me dio que pensar.

  • melisa
    julio 21, 2015 en 5:45 pm

    genia! me encanta que hayas tenido los ovarios de publicar el lado negativo que le encontraste a ese viajazo. Este año aplico para la WH de NZ y, si bien estoy viviendo en la burbuja, en la utopia perfecta descripta por todos los blogs que me lei y pienso seguir leyendo, me gusta poder leer algo de “realismo”, de crudez en el asunto!
    No se cuantas semanas te quedaran ahora, pero disfruta a full, que aunque estes molesta por esas cosas, vas a extrañar muchisimo. O al menos asi me paso a mi; en 2 momentos de un viaje en los que DESEE realmente estar en mi casa; ahora que estoy aca, desearia volver a estar en esos 2 momentos horribles.
    Un beso enorme fuerzas genia!!

    • Flor
      Flor
      julio 22, 2015 en 10:46 pm

      ¡Gracias Meli! Te deseo todos los éxitos del mundo para tu viaje a NZ. Seguí viviendo en esa burbuja, que es re lindo (yo amo la emoción pre-viaje). Igual ojo, yo estoy teniendo un mal momento recién después de 10 meses acá y porque justo este trabajo es demasiado intenso, pero la he pasado bomba el resto del tiempo. Seguro vas a tener momentos copadísimos y algunos momentos malos, pero mi consejo (que yo misma estoy tratando de seguir en este momento) es que disfrutes de todo. El otro día una compañera argentina del laburo me dice: “y sí, lo bueno pasa. Y lo malo también”. 🙂

  • Gabriela
    julio 22, 2015 en 1:45 am

    Hola Flor,
    Me gusta que te animes a mostrar otra faceta de tu experiencia. Y digo otra faceta, porque categorizarla de mala seria muy reduccionista, Pienso que no hay buenos y malos absolutos, es relativo a la experiencia individual. Por eso no veo porque la gente habría de molestarse con tu relato. Es tu viaje, tu experiencia y tu modo de sentirlo y expresarlo.
    Me gustó leerte, tuve y tengo sensaciones muy similares a las tuyas.
    Me voy a tomar el atrevimiento de darte un consejo: no taches los días, intentalo realmente, disfrutá del día presente y agradecé el simple hecho de poder vivirlo, Eso va a hacer que tus días se tiñan de otro color. Y por ultimo, entiendo tu punto en el que buscas intercambios profundos con las personas y te da bronca solo encontrar charlas superficiales. Pero te recomiendo cambiar la mirada, no todos tienen la misma sensibilidad ni los mismos intereses y eso no los convierte en incultos o ignorantes.
    Un abrazo grande =)

    • Flor
      Flor
      julio 22, 2015 en 10:42 pm

      Hola, Gabi! Gracias por tu perspectiva. Siempre lucho contra mi tendencia a dejarme arrastrar con la corriente en momentos de crisis y sé que debería vivir sin contar las semanas que me quedan para irme, pero es un poco difícil. Tengo muchos sentimientos encontrados y no sé si irme corriendo o quedarme y aprender lo que el universo espera que aprenda de esta experiencia. Por el momento le vamos a dar unas semanas más a esto, a ver si lo podemos dominar un poco mejor. Si sigue igual de inmanejable creo que ya no tendría sentido seguir acá, así que veremos. Pero creo que al final de todo va a terminar siendo una experiencia positiva, aunque seguro de esas que nunca repetirías pero que sabés que fueron necesarias para formar una parte de vos. ¡Un beso!

  • Julio
    julio 22, 2015 en 5:02 am

    Mi hermano lleva casi año y medio alla, fui en diciembre y estuve un mes de vacaciones, trabaje ayudandolo en la farm, por el deporte conoci muchos kiwis, recorrí Todo lo que pude la isla norte y me enamore del pais, es cierto que puede que no haya tenido tu misma experiencia ya que fui de turista, y aunque me haya levantado a las 3 am algunos dias para ir a buscar las vacas supe ver lo difícil que debe ser para mi hermano estar en eso por tanto tiempo, por lo menos no tengo mas que agradecimientos con la gente local que se portaron increíblemente generosos y atentos, tu inquietud cultural también debe ser algo bien personal, pero agradezco tu visión de las cosas ya que amplia tambien nuestro horizonte respecto a la experiencia, este uno o no de acuerdo, un abrazo

    • Flor
      Flor
      julio 22, 2015 en 10:35 pm

      Gracias por tu comentario, Julio. Es verdad: todo es muy personal. Yo he tenido momentos en que la pasé súper bien trabajando, pero es justo ahora en este lugar donde no la estoy pasando tan bien realmente. Pero de todo se aprende y ya dentro de poco termina. Qué bueno que hayas tenido la posibilidad de conocer un poco de Nueva Zelanda, realmente es un país hermoso 🙂

  • Daniela
    julio 22, 2015 en 12:34 pm

    Flor! Hace un rato que sigo tu blog y me encanta lo que escribes.
    Me gusta que hayas escrito también sobre lo que tú has sentido mal de la WH. Todos hablan de la parte linda, de la plata, de lo bien que lo pasas, de conocer gente y de viajar por NZ y el Sudeste y es genial que todos esos sean los puntos positivos, pero pienso que también es bueno saber qué cosas podrían sentarnos mal.
    No me parece tan loco que esos australianos hayan dicho “Antártica”, confundidos. Me pasó cuando viajé a Estados Unidos que algunos me preguntaban “¿De dónde eres?” y al responder “De Chile”, me miraban un poco raro, como intentando identificar el país en el mapa. Lo más cerca que llegaron fue a decir “¿Sudamérica? ¿Colombia?”.
    Los trabajos, la rutina, los compañeros…llega un momento, en que en cualquier trabajo del mundo, te cansan todas esas cosas. Y creo que tienes todo el derecho del mundo a patalear si así lo deseas y como dices tú, acá tú tienes el poder de tomar la decisión de seguir o no. Y qué bueno que sigas “aguantando” las 9 semanas que les quedan, solo hay que respirar profundo, disfrutar de los paisajes hermosos y ver como los días que quedan pasan sin que te des cuenta.
    Después, la parte mala de la experiencia quedará como una anécdota y recordarás a NZ con cariño, por las personas que conociste, por los caminos que recorriste y eso es lo que vale.
    ¡Mucho ánimo!

    • Flor
      Flor
      julio 22, 2015 en 10:32 pm

      Gracias por tu comentario, Dani 🙂 Si hay una razón por la que todavía me quedo, es porque siento que necesito aprender algo de todo esto y yéndome estaría huyendo de la situación. Me pareció bueno además escribir sobre el “lado oscuro” de un viaje así porque como decís vos, la mayoría de la gente sólo habla de la parte bonita. Pero cada tanto está bueno sentir que estamos acompañados y que todos tenemos momentos negativos y momentos de crisis, pero finalmente no es algo que mate a nadie sino que por el contrario termina fortaleciéndonos y suma para el momento en que tengamos que afrontar experiencias futuras. Te mando un beso y gracias por comentar!

  • Javier
    julio 23, 2015 en 10:44 am

    Hola Flor! Con mi novia nos matamos de risa con tu post. Nos hizo muy bien leerlo en un momento en el que estamos pasando por sensaciones muy parecidas con respecto a la idiosincrasia local. Laburamos en una ONG con fines humanitarios… Y encontramos muchas similitudes: los que se ponen la camiseta, los indios, la chatura kiwi en general… Al mismo tiempo el trabajo de ir casa por casa en distintos barrios de Auckland, y ahora del interior del país, nos permitió conocer en profundidad la amalgama multicultural que compone a Nueva Zelanda… Y sí, los maoríes, la gente de Tonga, Samoa, etc., nos pareció mucho más copada que el descendiente blanco europeo. Pero sin embargo, en líneas generales notamos un vacío cultural que ni siquiera la inmensidad de la hermosa naturaleza nos permite llenar.
    Tratamos de compensar ese vacío exprimiendo al mango el hecho de estar trabajando con chinos, indios, filipinos, ingleses, gringos, etc., y poder aprender de sus respectivas culturas e historias. Sin embargo hace solo mes y medio que estamos aquí y ya nos sentimos veteranos; vislumbramos un horizonte de capacidad de asombro bastante cercano y es una lástima. Pero bueno, para adelante y a reventar esta experiencia única. Te mandé solicitud de amistad en fb así un día hacemos encuentro y catarsis colectiva.
    Un beso y un placer leer tu blog,
    Javier

    • Flor
      Flor
      julio 24, 2015 en 2:29 am

      Algo de lo que dijiste sobre la capacidad de asombro me hizo acordar a algo que me pasó ayer. Tuve unos clientes holandeses y nos quedamos charlando un montón de tiempo, les dije que Países Bajos me había encantado y que era un lugar al que definitivamente quería volver. Y el señor me dice: “igual Nueva Zelanda también es un país hermoso, no?”. Le contesto que sí, pero que Europa me atrapa mucho más por su historia y porque casi todo el pensamiento actual (mal o bien) deriva de ideas que salieron de allá (si bien soy una enamorada de Europa también entiendo que Europa para ser lo que es hoy tuvo que esclavizar y someter al resto del mundo, pero en fin, otra historia). En cambio Nueva Zelanda tiene sólo la naturaleza para sorprenderme. Nada determinante para el mundo salió de acá y tampoco hay una profundidad cultural que te haga decir “wow, qué interesante que es esta gente, qué cosas increíbles pasaron acá”. Al kiwi promedio le interesa tanto elaborar sus pensamientos como al argentino promedio, o sea muy poco. Pero bueno, también es tema mío porque yo vengo con ciertas expectativas y ellos no tienen por qué cumplirlas, y además realmente es un país donde la gente es más práctica y más simple. ¡Pero bueno! A disfrutar del contacto con personas de otras culturas entonces y definitivamente nos debemos el espacio para la catarsis colectiva 🙂

  • Cecilia
    julio 24, 2015 en 1:33 am

    Hola Flor! Primera vez que ando por acá, me llamó la atención el título porque me gusta leer el lado oscuro de lo que me apasiona hacer (viajar). El párrafo en negrita está buenisimo, como si uno lo estuviera gritando por el balcón! Es muy difícil congeniar todo y la gente se cree que tenés que vivir con una sonrisa siempre como si la vida fuera un McDonald’s. NO, ni en el mejor país del mundo es así, ni haciendo todo el tiempo lo que nos gusta es así porque somos humanos y somos jodidos y tenemos derecho a sentirnos mal con nosotros mismos y odiar al mundo de vez en cuando. Es más, hasta es sano lo que te pasa, porque significa que no estás sujeta al mismo conformismo que esos insufribles que se ponen la camiseta de la empresa (si, yo también los odio!).
    Curioso lo del tema cultural, generalmente esa falta de conocimiento se asocia a EEUU (cosa con la que no me encontré cuando anduve por allá, aunque cuando vaya por el EEUU profundo veré que me encuentro…) me pareció llamativo por allá, pero parece algo endémico en algunos países desarrollados eso de no abrir la mente más allá de sus fronteras aun teniendo recursos para hacerlo. Prefieren comprarse el último iPhone antes de pagarse un pasaje de avión (ojo, pasa en Argentina también) no se que clase de felicidad es esa, pero trato de no juzgar prioridades ajenas porque no me gusta que juzguen las mías! En fin, no te sientas mal por sentirte mal, sos humana y permititelo!
    Quiero saber mas sobre la despreciabilidad de los inmigrantes indios, me generó mucha intriga, jaja!
    Saludos!

    • Flor
      Flor
      julio 28, 2015 en 2:23 am

      Ceci, es verdad. Yo también asociaba esa falta de profundidad a EEUU y no imaginaba encontrar algo parecido acá, pero así fue. Igual ojo, hay mucha conciencia ambiental y de la reutilización y el reciclaje, eso me encanta. Pero saliendo de lo ecológico me parece que en general hay algunas limitaciones y más que nada voluntarias, porque definitivamente no son por falta de posibilidades. Por ejemplo algo que noto bastante es que la gente se desespera cuando una persona no habla bien inglés, siendo que ellos son muuuuy monolingües y es difícil encontrar a un australiano o un kiwi que hable un segundo idioma (hablo de la gente que no pertenece a minorías étnicas). Muy loco eso, creo que en ese sentido la educación está funcionando a media máquina. Pero bueno, también es verdad que yo traigo mis expectativas y trato de forzarlas en la gente, y no es así. Ellos son lo que son y la que estoy de visita soy yo. Un beso Ceci 🙂

  • Cele
    julio 24, 2015 en 2:05 am

    Flor, GRACIAS. Es la primera vez que te leo y la verdad me encanta haberte conocido así. Comparto con vos la idea de que hay que ser genuinos, y eso implica poder escribir también cuando no es todo color de rosa. Para los que todavía no hicimos esa experiencia (pero nos morimos por hacerla) es más útil creo este post que los otros miles que no salen del lugar común de lo hermoso que es vivir viajando. ¿Por qué?
    Porque creo que es bueno comprobar que uno se va y se lleva sus emociones, sus límites, no los deja acá! Viajar no es (solamente) el happily ever after. Es enfrentar la vida de otra manera, con otros desafíos, y no siempre los caminos serán los más felices. No es posible escaparse, no es bueno viajar creyendo que nos vamos a escapar. Nosotros seguimos siendo nosotros y la vida sigue siendo la vida.

    Así que gracias de parte de los futuros viajeros for helping us to keep it real 😉 Abrazo!

    • Flor
      Flor
      julio 24, 2015 en 2:17 am

      Qué lindo que lo veas así, Cele! Me encantó eso que dijiste. Nosotros seguimos siendo nosotros, y cuando viajamos somos nosotros tratando de adaptarnos a un entorno diferente y trabajando con nuestra tolerancia, nuestros sentimientos y un montón de otras cosas. ¡Mil éxitos con el viaje! Van a tener momentos buenos y momentos malos, pero todo servirá para aprender. Les mando un beso a los dos 🙂

  • Paula
    julio 24, 2015 en 6:51 am

    Sabes que yo tambien me sorprendo de lo ignorantes que pueden ser los australianos, cada dia lo llevo peor. Una vez estaba hablando por telefono con una mina y se escuchaba cortado, como le pedi que me repita varias veces me dijo: can I speak with someone who actually speaks English? Siendo q la mina venia de no se donde y yo hablaba mejor que ella… jajaja
    Me molesta como discriminan, nos tratan de esclavos y de ignorantes cuando la mayoria somos todos profesionales y mas vivos que ellos. Que trabaje en una warehouse o de cleaner no significa q no tenga otras opciones cuando me vuelva a mi pais, solo estoy haciendo plata para gastarmela de viaje despues.
    La verdad que en eso te re comprendo y es una de las luchas que estoy teniendo ahora, a veces es tan fuerte el rechazo que me dan ganas de volverme a casa. Pero bueno, sigo aca. Jajaja esperemos que con el tiempo mejore o aprenda a superarlo!

    • Flor
      Flor
      julio 24, 2015 en 10:47 am

      Te entiendo, Pau. Me ha pasado sentirme así. Gente ignorante y prepotente hay en todos lados, pero no les des bola. Es una lástima que no se den cuenta de que necesitan contratar gente extranjera porque sino ellos mismos no pueden mover su propia economía. Como acá en Nueva Zelanda. ¿Cuántos días le das a Nueva Zelanda si solo dependiera de su mano de obra nacional? Pffff! Vos hacé la tuya que tus objetivos están claros y este momento es simplemente transitorio. Lo mejor está por llegar 🙂

  • Vale
    julio 24, 2015 en 7:55 am

    Gracias por escribir algo asi….viajandl muchas veces uno se encuentra con mucha oncomprension sobre todo de los amigos o familia que dejas ” pero si tu lo dlegiste” “pero como te quejas ya querria estar alla”.. Lo que pasa es que no son vacaciones es la vida misma …dias buenos y momentos malos ..ambos pasan.. Cuando me he sentido asi en un viaje largo constantemente me debato entre ser fuerte y ver que quiere la vida que aprenda de eso…o tomar mis cosas y buscar felicidad por otro. La ultima vez casi a regañadientes acepte ser fuerte y seguir debatiendome si en verdad eso era cobardia ( inercia) o la parte valiente del asunto…tuve dos semanas horribles y luego la vida me tenía preparada una hermosa sorpresa que cambio todo 🙂 mucho animo, de seguro las cosas se ponen mejor y si no ya queda poquito para dejarlo y tener nuevos momentos felices 🙂
    Un abrazo, gracias por escribir algo asi q me hizo sentie acompañada

    • Flor
      Flor
      julio 24, 2015 en 10:40 am

      Yo también sigo acá por algo parecido, Vale. Siento que tengo que enfrentarme a esto para aprender algo. Ahora parece todo oscuro, pero seguramente en un futuro se convertirá en una experiencia positiva. ¡Gracias por leerme!

  • Francisca-José Cruz
    julio 24, 2015 en 1:24 pm

    Hola Flo!! Acabo de leer tu nota. La verdad es que es impresionante lo identificada que me siento, pero en otro país totalmente diferente. Trabajé en Estados Unidos y la sensación no fue diferente, lamentablemente cree una especie de rechazo para/con los gringos, porque me tocó conocer a no los mejores representantes de su cultura.
    Siento que las personas que viajamos de esta forma, somos diferentes en conocimientos respecto a los locales con los que nos encontramos. Sé que mi comentario suena terrible, y no es lo políticamente correcto, pero es lo que siento y he descubierto las dos veces que trabajé en este país. Ahora me encuentro acá de nuevo, con ganas de cambiar la idea que me hice de esta cultura a la que nadie le importa nadie.

    Por lo demás, me voy en un mes a vivir la experiencia W&H en Australia, y todos los días pido que no me toque algo así… de nuevo. Porque más meses con esta sensación no sería agradable.

    Un abrszo y gracias por tu post.

    • Flor
      Flor
      julio 26, 2015 en 10:54 am

      Éxitos en tu viaje, Fran 🙂 Me imagino que Estados Unidos debe ser difícil en este sentido. Australia lo es también, aunque no sabría compararlos porque nunca estuve en EEUU. Pero seguramente la experiencia que ya tenés te ayude a afrontar algunas situaciones que serían difíciles de manejar si fuera la primera vez que te pasan. Hasta de los peores momentos se aprenden cosas.

  • santiago
    julio 24, 2015 en 2:05 pm

    Excelente entrada , yo viví en Brasil 6 meses y tambien comprobe que no todo es color de rosas cuando se viaja , hay muchas cosas diferentes a la cultura de uno mismo que en determinado momento se nos hacen insufribles , en mi caso , comer arroz y porotos todos los dias o limpiar la casa despues del almuerzo TODOS los dias , y de a poco la paciencia se va agotando y los buenos recuerdos se enturbian y dan ganas de largar todo a la mierda.
    Yo actualmente vivo una vida rutinaria , aburrida , segura y me canse asi que decidí largar todo a la mierda e irme a viajar , a hacer algunos voluntariados , no dudo que me encontrare con situaciones desagradables como con buenas experiencias pero lo importante es juharsela , ver que pasa
    Muy buen post.Saludos.

    • Flor
      Flor
      julio 26, 2015 en 10:48 am

      ¡Qué buena onda! Te deseo todo lo mejor en tu viaje, que sea para crecer y aprender mucho 🙂 Y sí, pasa acá y pasa en todos lados. Habrá que aprender a llevarlo, no nos queda otra.

  • Tatiana
    julio 25, 2015 en 12:50 pm

    Hola Flor, la verdad, sin palabras. Dijiste todo lo que tengo en la cabeza hace semanas. Ya se cumplieron tres meses desde que llegué a Australia y no veo la hora de estar en el mes 12 a punto de subirme al avión que me lleve a Asia.
    La ignorancia que hay en este país me saca, mínimo una vez por día me preguntan si hablo portugués, si es que saben donde queda Argentina, claro.
    Creo que en este espacio que generamos tenemos el derecho de decir si algo nos parece lindo o feo, positivo o negativo. Al que no le gusta que digas lo que pensás, que no te lea, simple. Las experiencias son siempre distintas, pero nadie es mejor que nadie para cuestionar al otro.
    Espero que nos crucemos por el camino para tomar unos ricos mates y charlar largo y tendido.
    Besos gigantes desde una perdida montaña de Australia.

    • Flor
      Flor
      julio 26, 2015 en 10:37 am

      ¡Hola Tati! Te entiendo, nosotros no tuvimos una experiencia demasiado buena en Australia y la verdad es un país al que no volveríamos. Lo que pasó fue que tuvimos la mala suerte de que todos nuestros jefes fueran personas horribles, y el hecho de estar tan aislados en todo momento tampoco ayudó (trabajamos mucho en el outback). Pero si no hubiésemos hecho eso habríamos terminado haciendo el viaje Sidney-Melbourne que hace mucha gente y tampoco era la idea cerrarnos de esa forma porque eso es sólo la Australia de mentirita. La realidad está tierra adentro en las comunidades aborígenes, y eso es otro gran desacuerdo que tengo con los australianos. Ellos ignoran completamente que existieron habitantes nativos antes de la colonización británica y son incapaces de entender que no, los aborígenes no se comportan como los australianos blancos y nunca lo harán porque tienen otro set de valores y costumbres (que la colonia se encargó de masacrar). Pero en fin. Y encima el payaso de Tony Abbott hablando estupideces en la televisión las 24 horas jaja. Sí, en Australia está todo bien si vas con los ojos cerrados. Pero puede ser difícil si la tratás de entender desde una mirada crítica.

  • Natalia
    julio 26, 2015 en 6:58 am

    Hola Flor! Te sigo desde Chile, antes de venirnos con mi marido a NZ, porque tus historias de viaje siempre me han parecido muy honestas, cercanas y que vienen de una persona que percibe el mundo de manera más profunda y madura. Esta es la primera vez que escribo en un blog y lo hago porque tus palabras llegaron en el momento preciso. Todos los blogs, páginas y grupos de facebook hablan sobre la WH únicamente desde el lado positivo y aquel que se atreve a exponer la otra cara de esta realidad es inmediatamente descalificado, como si no pudiese existir.
    La realidad maquillada de NZ en facebook y blogs abundan, sólo mostrando fotos de lugares soñados y caras sonrientes, por eso que hayas escrito estas honestas palabras, se agradece demasiado. Para nosotros estos 4 meses han sido muy difíciles. La fantasía de la WH, como te la venden en todas partes en internet se acabó muy pronto, todos te dicen que tienes que estar positivo, te dan ánimo y es lo que hacemos día a día, pero hay veces que no le encuentras sentido y encontrar gente que te comprenda, incluso tu familia, es casi imposible.
    Al igual que para tí, NZ ha sido bien decepcionante en la mayoría de los aspectos, nosotros tenemos buen inglés y nos ha costado demasiado encontrar trabajo, nos movimos de Auckland esperando tener más posibilidades y nada, nos hemos sentido discriminados en más de una ocasión y como bien dices ya nos sorprende sólo su naturaleza, porque ya no nos sorprende para nada lo incultos que son los kiwis en general, en mi fantasía pensé que por ser un país tan cosmopolita iban a tener más conocimiento de otras culturas y que no tendrían tantos prejuicios como en en Chile, pero no. Me han llegado a preguntar si en mi país hablamos alemán o portugués y fue un gerente, no un compañero de fábrica. Me han cortado el teléfono mientras aún les estoy hablando y así te das cuenta que la educación falta en todos lados. Nosotros no veníamos con una idealización para acá, estamos dispuestos a trabajar en lo que sea pero nos sientimos muy identificados contigo que el juntar y juntar dinero no lo vale para nada y hay que cuestionarse hasta donde somos capaces de trabajar como esclavos por tener dinero, eso cada uno lo decide, pero si también me moriría como tú si tuviese que trabajar 12 hrs diarias y entiendo al que quiere hacerlo, pero el problema surge cuando uno dice que no está dispuesto a eso, por algo viajaste hasta el otro lado del mundo, se te tiran en picada los comentarios negativos y la empatía se va a cero.
    Sigue escribiendo como lo haces. con esa mirada profunda, madura, con tus post donde abres tu corazón y ves la vida de forma surrealista también.
    Un abrazo en estos duros momentos, que sentimos lo mismo que tú palabra por palabra.

    • Flor
      Flor
      agosto 10, 2015 en 3:44 am

      Gracias por tu comentario Nati! Espero que todo esté yendo mejor para ustedes ahora, por lo que leo están atravesando un momento bastante duro. Les deseo todo lo mejor y sepan que no están solos, que mucha más gente se siente como ustedes y que esto nadie dijo que iba a ser fácil. Hagan lo que sientan y no dejen que nadie les diga qué tipo de experiencia es el que deberían tener; no pasarla bien también es parte del viaje y aunque ahora no vean la salida, en un futuro va a terminar siendo algo positivo. Les mando un abrazo fuerte!

  • Xime
    julio 28, 2015 en 12:49 am

    Empatizo contigo completamente. Finalmente lo lindo de conocer otras tierras y culturas, va más allá de sólo eso…
    La mejor de las suertes para ustedes 🙂

    • Flor
      Flor
      julio 28, 2015 en 2:08 am

      Gracias, Xime, ¡un beso para vos también!

  • Caro
    julio 28, 2015 en 6:00 am

    Llevo 10 dias sin ingles, ya quiero volver …. no entiendo nada me frustra, pero a la vez necesito sacar este sueno adelante , si todo era lindo sonado 2 pero wn la practica es dificil yo recien empower , ando sola y la gente no ha sido nada amable conmigo ….espero todo se mejore….

    • Flor
      Flor
      julio 28, 2015 en 10:36 am

      Fuerza, Caro 🙂 Ya te vas a encontrar con toda esa gente que anda dando vueltas por ahí y la cosa va a cambiar!

  • Bele
    julio 28, 2015 en 9:07 am

    Sin duda es cierto. Lado A, lado B. Nos venimos acá a hacer el trabajo que nadie quiere hacer, a vivir con gente que muchas veces, si estuvieras en tu país, jamás terminarías compartiendo techo. Roces, malos entendidos, trabajo duro, muchas veces explotación… ¿Estaremos loc@s? Leer lo que escribes me recuerda mucho a mi primer año en NZ, cuando mojada hasta los calzones trabajando en el campo, cansada y con una infección urinaria horrible a causa del frío, lloraba mientras caminaba sacando la mala hierba. Un dolor y frustración completamente entendible. Viajar es eso, una cosa agridulce. Gracias por compartir esa emoción, porque el viaje no tiene una sola cara, sino muchas y todas igualmente válidas 🙂

  • Bele
    julio 28, 2015 en 9:08 am

    Sin duda es cierto. Lado A, lado B. Nos venimos acá a hacer el trabajo que nadie quiere hacer, a vivir con gente que muchas veces, si estuvieras en tu país, jamás terminarías compartiendo techo. Roces, malos entendidos, trabajo duro, muchas veces explotación… ¿Estaremos loc@s? Leer lo que escribes me recuerda mucho a mi primer año en NZ, cuando mojada hasta los calzones trabajando en el campo, cansada y con una infección urinaria horrible a causa del frío, lloraba mientras caminaba sacando la mala hierba. Un dolor y frustración completamente entendible. Viajar es eso, una cosa agridulce. Gracias por compartir esa emoción, porque el viaje no tiene una sola cara, sino muchas y todas igualmente válidas 🙂

    • Flor
      Flor
      agosto 8, 2015 en 1:47 am

      Gracias por tu comentario Bele! Es verdad, a veces puede llegar a ser muy duro, pero depende de cuánto necesitemos ese trabajo o ese ahorro. Un beso!

  • Melisa
    febrero 5, 2016 en 6:05 pm

    hola! tranquila, estoy viviendo en mexico y pasa exactamente lo mismo. gente sin cultura de su propio pais, q ama su tierra pero copia todo de los norteamericanos y vive para ellos.
    trabajan mucho, solo por cumplir y tener la camiseta.. ni hablar de los ignorantes y analfabetos, que les dan un poco, apenas , de poder y ya se sientes ´presidentes.
    son cosas que pasan en nz, argentina, o en la china, en todo el mundo! quizas en argentina lo aceptas mas, por que son tus “cuates” pero en el extranjero no… leyendo esto, siento que muchas cosas que estoy viviendo aca, se repetiran.. es lo q se enseña en diferentes partes del mundo, pero bueno, miralo compensado con la buena vida que podes llevar, y tene memoria de las cosas que pasan en argentitna…yo siempre trato de recordar las cosas por las que me fui… inseguridad, falta de respeto, trabas por doquier.. cosas que aqui, en el caribe, sobrepase..
    los cambios emocionales son inevitables.. los sufri, y cuando me vaya de aca, para esos pagos, seguro extrañe algo de cada lugar.. la vida es asi! y como decia un genio… “poder decir adios es crecer”

    • Flor
      Flor
      febrero 5, 2016 en 8:51 pm

      Sin dudas Meli, son experiencias a las que hay que sacarles provecho y bueno, el lado negativo la verdad es que viene con cualquier decisión en la vida. Y siempre es más difícil cuando a eso le sumás el choque cultural. Pero es así, con todo se crece un poco más 🙂

    • Oscar
      octubre 11, 2016 en 7:21 pm

      Hola, Melisa! Lamento que te sientas así en México (de donde soy yo). Aunque, como mexicano que vivió seis meses en Nueva Zelanda, te aseguro que estoy muchísimo mejor en mi país que en el “primer mundo” neozelandés. No tienes idea de lo aburrido y horrible que es el kiwi promedio, al menos en México tienes posibilidades de encontrar gente “buena” o divertida y pasar un rato agradable. Entiendo lo que dices sobre la ignorancia y todo lo malo que ves en el mexicano, razones por las que yo me fui del país. Sin embargo, cuando llegué a Nueva Zelanda apenas y podía creer que la gente me resultaba todavía más chocante… En fin, creo que cada experiencia es diferente y de todo corazón espero que tu estancia en México haya mejorado (o haya terminado, en caso de que definitivamente este no sea el país para ti). Saludos y éxito!!!

  • Menquei
    febrero 5, 2016 en 8:30 pm

    Hola flor! Es la primera vez que te leo (cosa que me gusto y me sorprendió) y realmente no tenía mucho interés en leer tu post (que apareció en mi Facebook más de una vez) porque pensé que sería una de esas notas “caretas” con títulos engañosos y que solo dicen lo positivo, no sé bien por que la curiosidad me entro y cuando la leí me sentí demasiado identificado. Yo trabajé 6 meses en un hostel en Australia (enorme con 400 camas) y conocí gente de todos lados (además de todos los australianos) y si bien encontré gente fenomenal y con historias tremendas la mayoría de la gente que conocí fue un prototipo de niño primermundista con visiones muy estrechas de la vida en muchos casos, no tengo mejor forma de explicarlo que diciendo que me sentí muchas veces en el secundario otra vez (siendo que fui a uno no tan malo acá en Rosario) con gente que no puede ver más allá del fin de semana! Trabajando como autómatas sin preguntarse nada acerca de nada! Muchas veces me sentí vacío en el viaje (siendo que también la plata me motivó mucho en un principio y que una vez que lo hice ya me chupaba un huevo) y no fue fácil del todo, sin dudas depende de la situación y como dijiste vos de las expectativas que uno lleva consigo (cosa que aprendí es mejor no guardar a la hora de armar la mochila!) Me alegra saber que nos pasa a más de uno (y leyendo los comentarios veo que somos varios). De todas formas hoy después de haber vuelto hace un mes (y con la idea de empezar pronto) te digo que lo que me quedo fueron sin dudas los mejores momentos, los recuerdos de las personas que supieron atraer mi atención, sin dudas la “familia” que uno arma siempre y que a pesar de que las expectativas son siempre diferentes a la realidad es necesario chocarnos con la realidad para derribar esas expectativas (y muchos prejuicios también)
    Ojalá encuentres la forma de sacarle el máximo provecho a lo que te queda y que nunca te falten lugares a donde ir! Te mando un abrazo!

    • Flor
      Flor
      febrero 5, 2016 en 9:06 pm

      En este post podés encontrar comentarios de todos los tipos así que sí, definitivamente somos por lo menos más de dos los que nos hemos sentido así! Esto es una experiencia pasada ya hace varios meses, pero cada tanto vuelvo a publicar el post porque me gusta ver lo que la gente piensa y está bueno ver que muchos me comentan agradeciendo un texto donde no todo es color de rosa (como en muchos otros blogs donde te dicen que viajar es lo más, invisibilizando los malos momentos), aunque también recibo bastante del típico “si no te gusta volvete a Argentina”. Nosotros también nos hemos sentido en la secundaria en varias ocasiones muy puntuales que recuerdo, y en esas situaciones (y en otras que a veces tienen una carga más negativa emocionalmente) es que te preguntás “¿de verdad yo vine a meterme en esto?”. Pero bueno, al final es verdad que terminás rescatando lo bueno y con el tiempo los recuerdos se funden un poco, y lo que queda es que saliste sabiendo un poco más de la vida. Otro abrazo para vos!

  • Mechi
    febrero 5, 2016 en 9:52 pm

    Flor, no lei todos los comentarios. Solo decirte que te entiendo, y mucho. Yo llevo dos años y medio en Australia. Pero no estoy con Working Holiday, sino que somos residentes permanentes. Estoy con mi marido y dos hijitos. Y no estoy pasandola muy bien aca. No es un tema economico, en ese sentido estamos bien. Ni laboral, la verdad que la calidad de vida que tenemos nosotros es buena. Pero la gente, ufff, la gente. Algunos australianos son copados, y amables, pero la mayoria, aca en Sydney son algo racistas. Muchos no son amables. Muchos, por ser extranjeros, deciden que ni siquiera te dicen buenos dias. Y la verdad, es que yo tambien no veo la hora de irme de aca. Vengo de vivir casi 10 años en España, y aunque tampoco eso sea el paraiso (y tambien sean algo racistas… yo creo que al fin y al cabo todos lo somos un poco aunque no queramos), creo que hay algunos lugares y culturas a los que nos adaptamos mejor que otros.
    Se que muchos argentinos se sienten genial en Australia, pero hay otros, que no.
    Suerte donde sea que decidas ir!

    • Flor
      Flor
      febrero 6, 2016 en 10:42 am

      Hola Mechi! Me interesa tu experiencia de España. Te sentiste ahí más en casa o mejor recibida que en Australia? Lo que pasa es que Australia es un mundo aparte culturalmente. Y no me refiero a riqueza cultural, sino a que es otro todo: otro idioma, otras costumbres, otras comidas, otras personalidades, otros códigos, y realmente a veces no es tan fácil encajar en esos mundos que nos son ajenos. Y los sydneysiders, bueno…son ellos, no hay nada que hacerle. La mayoría vive en una burbuja de playa y comodidades fáciles, y además yo pienso que en general los australianos (blancos) han vivido siempre una realidad totalmente protegida de todos los males; no pasaron guerras, no pasaron hambre, ni revoluciones artísticas ni ideológicas, su país es una habitación con el aire en 24°C cuando afuera es el verano abrasador. Es más fácil así entender por qué son como son. Probaste acercándote a otros latinos? Tal vez esa sea una buena solución al homesickness, porque también necesitás esa cuota de tu casa cuando estás afuera. Pero bueno, fuerzas ante todo, no te olvides de que la decisión de quedarte o continuar en otro lado es tuya 🙂

      • Mechi
        febrero 7, 2016 en 1:20 am

        Si, en general viven en una burbuja. Creo que ni se les pasa por la cabeza el motivo por el que nuestro ingles no es perfecto…. claro, es que ellos ni intentan hablar otro idioma.
        Tengo amigas latinas… pero en mi barrio y alrededores no hay demasiados latinos, entonces no es la gente con quien te relacionas en el dia a dia.
        Mi conclusion es que esto como experiencia es enriquecedor, pero por muy buena que sea la calidad de vida, a quien me pregunte si quiero quedarme a vivir aca… la respuesta es un rotundo NO.
        En España no es que todo sea facil, ni la gente mega simpatica, pero a pesar de las dificultades normales de emigrante, culturalmente estamos mucho mas cerca. Los codigos no son “tan” diferentes, y Europa tiene un encanto que Australia no tiene.

    • Oscar
      octubre 11, 2016 en 7:20 pm

      Hola, Mechi! Lamento que te sientas así en México (de donde soy yo). Aunque, como mexicano que vivió seis meses en Nueva Zelanda, te aseguro que estoy muchísimo mejor en mi país que en el “primer mundo” neozelandés. No tienes idea de lo aburrido y horrible que es el kiwi promedio, al menos en México tienes posibilidades de encontrar gente “buena” o divertida y pasar un rato agradable. Entiendo lo que dices sobre la ignorancia y todo lo malo que ves en el mexicano, razones por las que yo me fui del país. Sin embargo, cuando llegué a Nueva Zelanda apenas y podía creer que la gente me resultaba todavía más chocante… En fin, creo que cada experiencia es diferente y de todo corazón espero que tu estancia en México haya mejorado (o haya terminado, en caso de que definitivamente este no sea el país para ti). Saludos y éxito!!!

  • Luciano
    febrero 6, 2016 en 9:22 am

    Flor! gracias por tu post, la verdad es genial que te hayas animado a contarlo y es aun mas genial el caudal de hermosas respuestas que han salido. Te cuento para sumar, que mi novia y yo llegamos a Australia hace solo 2 semanas y pegamos laburo en una roadhouse ya desde argentina, o sea no conocimos ni un ápice de Australia y ya nos metimos a laburar a full. Es realmente inspirador y ayuda a soltar un poco el shock que representa caer del ensoñado planeamiento de la WH a la cruda realidad del trabajo físico extremo, la descomunal ignorancia y atropello de tus jefes, los cuales en nuestro caso podríamos decir que ambos no solo son ciclotimitos, rudos y básicos sino que ademas alcohólicos, cuota que potencia todo lo anterior. Justo ayer pensabamos con mi pareja QUE CARAJO, por que en si nos paso en mayor o menor medida lo que estas contando y fue en muy poco tiempo. Como anécdota te cuento que, yo que soy mecha corta, le pare dos veces el carro de mala manera al boss y ahora andamos con la cola entre las patas pa no perder laburo jajaja. Decidimos aplicar la técnica del oidos sordos, de desafío y superación. Es innegable que estamos aprendiendo muchísimo ya que ninguno de los dos teníamos experiencias en hospitality (aun que claramente mentimos en nuestros CVs jaja) pero que cuesta, cuesta y mucho. En fin estaba mal, ahora estoy fortalecido, estuve pensando que en la vida en-si no hay nada fácil y todo tiene esa cuotita de extremo sufrifimiento y sacrificio. Estamos dispuestos a superarla y seguir adelante, el futuro siempre es prometedor y los sueños son nuestro horizonte alentador. A pesar de ser un post con experiencias “negativas” me ha sido de lo mas positivo. Gracias! Adelante y FUERZA! No estas sola en el mambo! : ) Un beso grande!

    Luciano

    • Flor
      Flor
      febrero 6, 2016 en 10:24 am

      Hola Luciano! Gracias a vos por contar tu experiencia, veo que es algo bastante parecido a lo que vivimos nosotros en Australia. Especialmente la parte de la roadhouse, que se nos hizo bastante dura. En realidad es eso lo que tenés que hacer: oídos sordos y tomar todo como de quien viene. Y al final es así, te vas fortaleciendo. Pero aunque ahora parezca difícil, pensá que estás haciendo una inversión: estás invirtiendo un corto año de tu vida para generar un capital que te permita hacer cualquier cosa que quieras, desde viajar hasta emprender o lo que se te vaya ocurriendo en el camino. A veces vas a explotar y es normal, yo perdí la cuenta de las veces que me he peleado con compañeros o que le contesté de mala manera a un supervisor/jefe. Lo importante es siempre recordar que uno está de paso, que es un visitante en ese mundo en el que no elegiría nunca para sí pero que está explorando y viviendo como si fuera propio. Y cuando eso termine vos y tu pareja saldrán mucho más fuertes y Australia será un recuerdo duro pero necesario 🙂 Fuerza y un beso grande!

  • Marcela
    agosto 21, 2016 en 10:10 am

    ¡Hola Flor!

    Me parece muy valiente de tu parte escribir sobre lo malo de vivir en un lugar. Y lo cierto es que todo lo que dices me recuerda mucho a cuando vivía en Inglaterra, aún así esa estabilidad económica y la sensación de que todo funciona, se extraña mucho. Ahora llevo casi 9 años en Barcelona y tampoco he sentido que sea mi lugar. Estoy empezando a plantearme la idea de ir a Nueva Zelanda o Australia y está bien leer un poco de realismo que normalmente no se encuentra en los blogs. A propósito te dejo el mío donde a veces escribo mis experiencias viajeras. ¡Mucho ánimo y suerte en tus nuevos proyectos!

    • Flor
      Flor
      agosto 23, 2016 en 10:01 am

      Hola Marce! Y es que todos los lugares tienen algo bueno y algo malo, a mí me encantaría fundar mi propio país y hacerlo como a mí me gustara, pero por el momento me voy a tener que limitar a elegir el lugar con el que me sienta más identificada y quedarme ahí por un tiempo jaja. Australia y Nueva Zelanda, así y todo, tienen una tranquilidad y un bienestar económico que sólo podés encontrar en los países escandinavos, con la diferencia de que es mucho más fácil establecerte en estos dos legalmente y más sencillo conectar con la gente. Muy bueno tu blog también!

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